Sin duda, es una nueva forma de escribir, y deberemos adaptar nuestro criterio de lectura a estos nuevos tiempos, así tendremos que ampliar nuestras clasificaciones de autores y sus obras, quizás agregando el porcentaje de uso de IA, 10%, 30%, 50%, 100%, ya hay programas bastante avanzados para hacerlo, también espero que sobrevivan los autores más puristas que no la usen.
El problema de la IA no es su uso, su utilidad es innegable, una inevitable evolución de la escritura, a mano en papel, pasando por la máquina de escribir y el procesador de texto.
Lo que nos debe preocupar es la libertad que algunos le darán para intervenir en su capacidad creativa, presionados por los sitios de venta para reducir tiempos del proceso creativo, bajen su estándar a niveles comerciales de producción en serie, publicando obras cada vez más recicladas. Mi esperanza es que como lectores no bajemos ese estándar.