Llevo tiempo en el foro y he contado alguna cosa, pero este fin de semana he tenido la confirmación de que me ha hecho cornudo y quería compartirla con vosotros.
Llevamos diez años de relación, cinco casados y tengo dudas sobre unas 4 o 5 veces, ninguna confirmada excepto está que me ha contado este fin de semana mientras me hacía una buena mamada.
Ella es rubia, delgada, alta, buenas tetas y mejor culo, de educación tradicional, de las que a simple vista parece una mojigata pero que tontea con miradas, le encanta flirtear y que la vean, que la deseen y hacerse notar. Viste de forma discreta, nada llamativo pero le gusta llevar ropa sexy por debajo, se siente poderosa y zorrea bien. Siempre muy disimulado. Hay tíos que se dan cuenta y le tiran la caña, como este camarero que os voy a contar.
Fue hace unos cinco años antes de casarnos, vivíamos en un edificio que tenía en el bajo el típico bar de siempre, hacia poco que nos habíamos mudado y como lo teníamos a mano bajábamos a menudo. En sitio era grande y tenía unos 4 camareros, 2 tías y 2 tios, las primeras veces nos atienden sin más hasta el día que aparece un camarero negro, muy amable, nos atiende un día en el que ella va con un vestido ceñido, se ven y se sonríen los dos, me quedo mosca porque me doy cuenta de que hay tonteo de miradas. Nos trae la bebida y ya es descarado la sonrisita nerviosa, la actitud chulesca de el y su juego de flirteo. Yo hago como que nada. Primera señal
Subimos a casa y la noto cachonda, con ganas de follar, aprovecho y le saco el tema de como te miraba el negro, ella dice al principio que no, que son imaginaciones mías, que ella no se había dado cuenta, me la acabo follando a cuatro patas mientras me dice que quiere probar la polla gorda del negro, le digo que se lo imagine y se corre muy fuerte. Segunda señal.
Los días siguientes vamos bajando de vez en cuando juntos, lo mismo cuando nos atendía el, ella zorreando y el dándole juego. Se vuelve recurrente hablar del camarero negro, de su polla, ponemos porno y elige uno de una rubia con un negro de blacked. Tercera señal.
Por motivos de trabajo empiezo a tener las tardes ocupadas y ella empieza a bajar sola a tomar café a horas en las que no hay mucha gente, después de comer que la cosa está tranquila, no me dice nada de esas veces, cuando le preguntaba si lo había visto decía que si pero sin más hasta que llega el día que tenía dudas.
Llego a eso de las siete y me la encuentro en el sofá, con un vestido rojo ajustado y muy perfumada y maquillada, le pregunto y eso y me dice que es para mí que me estaba esperando. Me acerco al sofá, me desabrocha el pantalón y empieza a comérmela con ganas, le subo el vestido y meto mi mano en su coñito y lo noto muy mojado, la pongo a cuatro y empiezo a metérsela, entra demasiado bien y noto su coño diferente, me corro dentro ya que toma la píldora y cuando terminamos le digo que vaya sorpresa, y me dice que le apetecía sin más pero me quedo mosca por las sensaciones que me dió. Cuarta señal.
Volvimos al bar los siguientes días, ellos actuaban normal, con ese tonteo pero nada descarado, ella siempre decía que eran ideas mias cuando me la follaba, que me decía que quería su polla en el momento porque estaba cachonda pero que nada más hasta que nos mudamos y se quedó ahí el tema del negro y el bar.
Pasan los meses y noto otro tonteo, está vez con un carpintero en nuestra casa, yo estaba fuera por trabajo unos días y tenía que ir el carpintero a ver un armario, le digo que aproveche que está sola y que juegue un poco, me dice que muy bueno, que es un chaval de nuestra edad que está muy fuerte y que se fijó en su paquete y que nota como la mira con deseo, que tiene que volver otro día y nos corremos mientras hablamos por teléfono de cómo se lo follaria en sofá fe nuestra casa.
Vuelvo a los días y le pregunto por el carpintero y me dice que nada, que no hubo nada más porque al siguiente día fue con otro trabajador y que ya no pudo jugar más, le digo que me hubiera encantado que se lo hubiera follado y me dice que a ella también pero que no pudo y le saco el tema de tontear con los tíos, que yo lo noto como lo noté con el negro que me hubiese gustado que se lo hubiera follado y me dice si, pues que sepas que me follo en el baño, le digo que no inventé y me dice que es verdad, que el día que estaba con el vestido en casa en cuanto me fui a trabajar ella se duchó, se depiló el coñito y se puso sexy porque tenía ganas de follarselo y que sabía que le iba a gustar mucho. Le digo que me cuente como fue y me dice que llegó al bar y no había nadie, se sentó, pidió un café y fue al baño, le petan en la puerta y que ya sabía que era él, le abre y le empieza a besar en el cuello mientras le levanta el vestido y le hace un dedo, se corre en su mano mientras ella le frota la polla por encima del pantalón, el le da la vuelta, se apoya en el lavamanos y ella se levanta el vestido y se baja las medias y el tanga hasta las rodillas, le busca la polla y dice que la punta mojada, le pajea de espaldas mientras espera a que se le ponga dura, dice que era muy grande, se la empieza a meter despacio, ella nota como le abre el coño bien, empieza a darle duro y fuerte y ella se corre rápido, el la saca y se corre en su culo y en la entrada de su coño, que nota como le cae por sus piernas la corrida, el se va y la deja allí bien follada, se limpia y sale a tomarse el café, luego subió a casa y me esperó en el sofá, sin ducharse ni lavarse, por eso cuando llegué aún tenía el coño abierto y por eso yo lo notaba diferente.
Los días siguientes follamos y le pregunto sobre eso, algunas veces dice que si que pasó y otras que no, que se lo había inventado. Dejo de preguntar ya que veo que no puedo saberlo fijo.
Pues este fin de semana despues de estar unas semanas sin follar me dice que no puede porque tiene la regla pero que quiere chuparmela, empieza y al rato dice que se cansa, le digo que me cuente para correrme y me dice que quieres que te cuente, le digo lo del negro y me dice que si, que se la folló en el baño, que era la primera vez que probaba una polla negra y que le encantó, que la tenía muy dura y grande y que la llenaba bien, que la ha recordado muchas veces mientras se masturba con su polla negra, que fue muy rápido y que lo que más le gustó fue que no hablaron, entró, se la folló y salieron como si nada, le digo que quiero ver cómo se la folla un negro como esa vez y me dice que ella también, que tiene ganas de una buena polla gorda que le reviente el coño...me corro bien pensando en lo zorrita que es mi mujer.
Es siguiente paso es buscar a un negro con buena polla para verlo en directo, ya que me ha corneado ahora quiero verlo en vivo. A ver si consigo un buen negro que le dé duro jeje.
Un poco largo pero espero que os haya gustado!