El conjunto y como se mueve al caminar, sobre todo si se acerca. El equilibrio y la gracia al caminar y las proporciones al estar parada.
Después un leve contacto con los ojos, como sean verdes, me derrito. Luego ver como mueve las manos al hablar. Y entre los ojos y las manos es inevitable pasar la vista por el pecho, aunque no le de mucha importancia en una primera vista, luego se la daré si me lo permite la dueña.
Tal vez porque sea un poco tímido y sienta vergüenza por esa mirada indiscreta a su pecho, bajaré la cabeza y mi vista recorrerá cadera; muslos; tobillos, cuanto más finos, mejor y pies, estrechos y con dedos largos, unas sandalias serían el mejor complemento pero nada como estar descalza.
Y hay algo que no has mencionado, hablaste de los labios, pero lo más importante es que sea portadores de una sonrisa.