Hotwife desde nuestro punto de vista: inicios, experiencias y fantasías

Os vengo a contar para el último día del año la segunda parte de mi salida fuera de casa del otro día.

Mientras me vestía le hice la propuesta a mi marido de tener dos encuentro en la misma noche, la verdad que no era la primera vez que después de verme con uno de mis amigos me daba un segundo asalto, pero si hacía tiempo que no sucedía. Él encantado, no le había dado mucho tiempo a masturbarse. Como os decía en la historia anterior mi amigo dominante es intenso y me hace disfrutar pero en cuanto a tiempos… tanto a mi marido como a mí nos gustaría un poco más.

Acabe de vestirme, me despedí hasta la próxima de mi amigo dominante mientras ya iba chateando con mi segundo macho de la noche. Al llegar al coche me llamó para concretar dónde podíamos vernos. Él estaba en el coche cerca de donde yo me encontraba, era tarde y ninguno de los dos tenía demasiado tiempo así que decidimos buscar un sitio discreto donde pudiéramos darnos un revolcón en el coche.

Yo iba con el manos libres, mientras él me guiaba hasta donde había decidido que íbamos a vernos. Él iba calentándome por teléfono. Resulta que mi amigo venía de un encuentro con otra pareja. Le había pasado un poco como a mí, iba con una expectativa alta y digamos que se había quedado a medio calentón. Me pareció estupendo porque estábamos en el mismo punto… Me supuse que los dos veníamos calientes y la conversación que estábamos teniendo por teléfono me lo estaba corroborando. Hacía meses que no nos veíamos y eso se notaba, ese morbo y esas ganas estaban en el ambiente.

Llegué a una zona deshabitada, cerca de un edificio en ruinas, allí estaba esperando dentro de su coche deportivo, aparque al lado y rápidamente se bajo del coche para entrar en el mío, me besó y me dijo mirándome a los restos de mis labios rojos.. “Se te nota en la cara que vienes de zorrear, y que te has quedado con ganas de más…”

Pasamos a la parte de atrás del coche y mientras me quitaba las botas él ya estaba con el rabo en una mano y buscando mis tetas con la otra. Al tocar el body de encaje que llevaba se le cambió la cara con una sonrisa picarona… “Ya veo que hoy no te habías puesto así para mí” y yo con mi desparpajo habitual le contesté “Yo siempre me pongo sexy para mis amigos, pero no eres tú el único, ya lo sabes”. Creo que mis palabras le encendieron más aún porque se abalanzó sobre mi para quitarme lo que me faltaba de la ropa y dejarme solo con mi body y mi tanga de encaje. Me sacó las tetas por encima del body para poder tocarme los pezones duros y erectos, me juntaba las tetas mientras me tiraba y mordisqueaba los pezones… Me separé de él y le pedí que me hiciera unas fotos para mi cornudo… Por supuesto le encantaron, le dio un morbo terrible verme en nuestro coche con otro tío, y rápidamente me pidió que le diera placer, que le comiera el rabo. Para que los tres pudiéramos disfrutarlo le pedí a mi amigo que me grabara como se la comía… Me agaché entre sus piernas y se la comí despacio, bajando hasta el fondo y notando como hacía tope su rabo en mi garganta, mientras él suspiraba y empezaba a jadear. Dejó el móvil a un lado y me sujeto la cabeza para empezar a follarme la boca, sus movimientos eran rápidos, aguanté todo lo que pude hasta que me levante y me senté a su lado.

Empezó a masturbarme y comprobar lo mojada que estaba, no sólo de ahora si no del encuentro previo… Me tocaba rápido, se notaba que quería darme placer, y lo estaba consiguiendo, no me lo pensé mucho más y me subí a cabalgarle… no era lo que habíamos hablado en un primer momento, pero me apetecía. Era la segunda cabalgada de la noche y acabó de la misma manera… No duré mucho, estaba muy cachonda y cuando cabalgo para darme placer, me encuentro rápido. Pocas veces me había corrido cabalgándole, así que le gustó, me puso a 4 patas, me aparato el tanga y me grabó mientras me follaba y yo le decía para mi cornudo lo putita que soy y lo que me estaba gustando la noche de follar fuera de casa.

Para terminar volví a ponerme entre sus piernas para chuparsela hasta que noté como se corría en mi boca, la verdad que suele correrse bastante, pero teniendo en cuenta que ya se había corrido esa noche no estaba nada mal.

Nos despedimos, él se fue en su coche y yo llamé a mi cornudo para comentar qué tal lo había pasado y si había disfrutado de la noche, él me dijo “eres una puta diosa…ven a casa”.

Os dejo una foto del encuentro, que el 2026 nos traiga a todos noches de placer como esta.
Espectacular relato y la foto del final.. feliz año!!
 
Os vengo a contar para el último día del año la segunda parte de mi salida fuera de casa del otro día.

Mientras me vestía le hice la propuesta a mi marido de tener dos encuentro en la misma noche, la verdad que no era la primera vez que después de verme con uno de mis amigos me daba un segundo asalto, pero si hacía tiempo que no sucedía. Él encantado, no le había dado mucho tiempo a masturbarse. Como os decía en la historia anterior mi amigo dominante es intenso y me hace disfrutar pero en cuanto a tiempos… tanto a mi marido como a mí nos gustaría un poco más.

Acabe de vestirme, me despedí hasta la próxima de mi amigo dominante mientras ya iba chateando con mi segundo macho de la noche. Al llegar al coche me llamó para concretar dónde podíamos vernos. Él estaba en el coche cerca de donde yo me encontraba, era tarde y ninguno de los dos tenía demasiado tiempo así que decidimos buscar un sitio discreto donde pudiéramos darnos un revolcón en el coche.

Yo iba con el manos libres, mientras él me guiaba hasta donde había decidido que íbamos a vernos. Él iba calentándome por teléfono. Resulta que mi amigo venía de un encuentro con otra pareja. Le había pasado un poco como a mí, iba con una expectativa alta y digamos que se había quedado a medio calentón. Me pareció estupendo porque estábamos en el mismo punto… Me supuse que los dos veníamos calientes y la conversación que estábamos teniendo por teléfono me lo estaba corroborando. Hacía meses que no nos veíamos y eso se notaba, ese morbo y esas ganas estaban en el ambiente.

Llegué a una zona deshabitada, cerca de un edificio en ruinas, allí estaba esperando dentro de su coche deportivo, aparque al lado y rápidamente se bajo del coche para entrar en el mío, me besó y me dijo mirándome a los restos de mis labios rojos.. “Se te nota en la cara que vienes de zorrear, y que te has quedado con ganas de más…”

Pasamos a la parte de atrás del coche y mientras me quitaba las botas él ya estaba con el rabo en una mano y buscando mis tetas con la otra. Al tocar el body de encaje que llevaba se le cambió la cara con una sonrisa picarona… “Ya veo que hoy no te habías puesto así para mí” y yo con mi desparpajo habitual le contesté “Yo siempre me pongo sexy para mis amigos, pero no eres tú el único, ya lo sabes”. Creo que mis palabras le encendieron más aún porque se abalanzó sobre mi para quitarme lo que me faltaba de la ropa y dejarme solo con mi body y mi tanga de encaje. Me sacó las tetas por encima del body para poder tocarme los pezones duros y erectos, me juntaba las tetas mientras me tiraba y mordisqueaba los pezones… Me separé de él y le pedí que me hiciera unas fotos para mi cornudo… Por supuesto le encantaron, le dio un morbo terrible verme en nuestro coche con otro tío, y rápidamente me pidió que le diera placer, que le comiera el rabo. Para que los tres pudiéramos disfrutarlo le pedí a mi amigo que me grabara como se la comía… Me agaché entre sus piernas y se la comí despacio, bajando hasta el fondo y notando como hacía tope su rabo en mi garganta, mientras él suspiraba y empezaba a jadear. Dejó el móvil a un lado y me sujeto la cabeza para empezar a follarme la boca, sus movimientos eran rápidos, aguanté todo lo que pude hasta que me levante y me senté a su lado.

Empezó a masturbarme y comprobar lo mojada que estaba, no sólo de ahora si no del encuentro previo… Me tocaba rápido, se notaba que quería darme placer, y lo estaba consiguiendo, no me lo pensé mucho más y me subí a cabalgarle… no era lo que habíamos hablado en un primer momento, pero me apetecía. Era la segunda cabalgada de la noche y acabó de la misma manera… No duré mucho, estaba muy cachonda y cuando cabalgo para darme placer, me encuentro rápido. Pocas veces me había corrido cabalgándole, así que le gustó, me puso a 4 patas, me aparato el tanga y me grabó mientras me follaba y yo le decía para mi cornudo lo putita que soy y lo que me estaba gustando la noche de follar fuera de casa.

Para terminar volví a ponerme entre sus piernas para chuparsela hasta que noté como se corría en mi boca, la verdad que suele correrse bastante, pero teniendo en cuenta que ya se había corrido esa noche no estaba nada mal.

Nos despedimos, él se fue en su coche y yo llamé a mi cornudo para comentar qué tal lo había pasado y si había disfrutado de la noche, él me dijo “eres una puta diosa…ven a casa”.

Os dejo una foto del encuentro, que el 2026 nos traiga a todos noches de placer como esta.
Me encantaría ver ese vídeo
Oírte gemir y hablar de tú cornudito
 
Os vengo a contar para el último día del año la segunda parte de mi salida fuera de casa del otro día.

Mientras me vestía le hice la propuesta a mi marido de tener dos encuentro en la misma noche, la verdad que no era la primera vez que después de verme con uno de mis amigos me daba un segundo asalto, pero si hacía tiempo que no sucedía. Él encantado, no le había dado mucho tiempo a masturbarse. Como os decía en la historia anterior mi amigo dominante es intenso y me hace disfrutar pero en cuanto a tiempos… tanto a mi marido como a mí nos gustaría un poco más.

Acabe de vestirme, me despedí hasta la próxima de mi amigo dominante mientras ya iba chateando con mi segundo macho de la noche. Al llegar al coche me llamó para concretar dónde podíamos vernos. Él estaba en el coche cerca de donde yo me encontraba, era tarde y ninguno de los dos tenía demasiado tiempo así que decidimos buscar un sitio discreto donde pudiéramos darnos un revolcón en el coche.

Yo iba con el manos libres, mientras él me guiaba hasta donde había decidido que íbamos a vernos. Él iba calentándome por teléfono. Resulta que mi amigo venía de un encuentro con otra pareja. Le había pasado un poco como a mí, iba con una expectativa alta y digamos que se había quedado a medio calentón. Me pareció estupendo porque estábamos en el mismo punto… Me supuse que los dos veníamos calientes y la conversación que estábamos teniendo por teléfono me lo estaba corroborando. Hacía meses que no nos veíamos y eso se notaba, ese morbo y esas ganas estaban en el ambiente.

Llegué a una zona deshabitada, cerca de un edificio en ruinas, allí estaba esperando dentro de su coche deportivo, aparque al lado y rápidamente se bajo del coche para entrar en el mío, me besó y me dijo mirándome a los restos de mis labios rojos.. “Se te nota en la cara que vienes de zorrear, y que te has quedado con ganas de más…”

Pasamos a la parte de atrás del coche y mientras me quitaba las botas él ya estaba con el rabo en una mano y buscando mis tetas con la otra. Al tocar el body de encaje que llevaba se le cambió la cara con una sonrisa picarona… “Ya veo que hoy no te habías puesto así para mí” y yo con mi desparpajo habitual le contesté “Yo siempre me pongo sexy para mis amigos, pero no eres tú el único, ya lo sabes”. Creo que mis palabras le encendieron más aún porque se abalanzó sobre mi para quitarme lo que me faltaba de la ropa y dejarme solo con mi body y mi tanga de encaje. Me sacó las tetas por encima del body para poder tocarme los pezones duros y erectos, me juntaba las tetas mientras me tiraba y mordisqueaba los pezones… Me separé de él y le pedí que me hiciera unas fotos para mi cornudo… Por supuesto le encantaron, le dio un morbo terrible verme en nuestro coche con otro tío, y rápidamente me pidió que le diera placer, que le comiera el rabo. Para que los tres pudiéramos disfrutarlo le pedí a mi amigo que me grabara como se la comía… Me agaché entre sus piernas y se la comí despacio, bajando hasta el fondo y notando como hacía tope su rabo en mi garganta, mientras él suspiraba y empezaba a jadear. Dejó el móvil a un lado y me sujeto la cabeza para empezar a follarme la boca, sus movimientos eran rápidos, aguanté todo lo que pude hasta que me levante y me senté a su lado.

Empezó a masturbarme y comprobar lo mojada que estaba, no sólo de ahora si no del encuentro previo… Me tocaba rápido, se notaba que quería darme placer, y lo estaba consiguiendo, no me lo pensé mucho más y me subí a cabalgarle… no era lo que habíamos hablado en un primer momento, pero me apetecía. Era la segunda cabalgada de la noche y acabó de la misma manera… No duré mucho, estaba muy cachonda y cuando cabalgo para darme placer, me encuentro rápido. Pocas veces me había corrido cabalgándole, así que le gustó, me puso a 4 patas, me aparato el tanga y me grabó mientras me follaba y yo le decía para mi cornudo lo putita que soy y lo que me estaba gustando la noche de follar fuera de casa.

Para terminar volví a ponerme entre sus piernas para chuparsela hasta que noté como se corría en mi boca, la verdad que suele correrse bastante, pero teniendo en cuenta que ya se había corrido esa noche no estaba nada mal.

Nos despedimos, él se fue en su coche y yo llamé a mi cornudo para comentar qué tal lo había pasado y si había disfrutado de la noche, él me dijo “eres una puta diosa…ven a casa”.

Os dejo una foto del encuentro, que el 2026 nos traiga a todos noches de placer como esta.
Dios,como me pones. Delicioso todo lo que cuentas. Ummmm
 
A mi me gustaria preguntar a las mujeres, q participan en este hilo...
Hotwifes...
Cual es el momento, q despues de fantasear... empiezan a estar seguras fuera del sexo .. q ellas si querrian follarse a otro...
La seguridad de q a su marido les gusta (q momento es ese.....)
Y q van para alante con el tema..
 
Una historia muy morbosa y caliente, se nota tu buen gusto por el sexo y la manera abierta de vivirlo y explicarlo.
Respecto a la foto, pedazo de perolas que gastas y esos pezones, parece que pidan ser pinzados o mordisqueados, pura lujuria.
El body te sienta genial, y te hace muy MILF o Hotwife, jeje, como tu prefieras.
Un saludo

Os vengo a contar para el último día del año la segunda parte de mi salida fuera de casa del otro día.

Mientras me vestía le hice la propuesta a mi marido de tener dos encuentro en la misma noche, la verdad que no era la primera vez que después de verme con uno de mis amigos me daba un segundo asalto, pero si hacía tiempo que no sucedía. Él encantado, no le había dado mucho tiempo a masturbarse. Como os decía en la historia anterior mi amigo dominante es intenso y me hace disfrutar pero en cuanto a tiempos… tanto a mi marido como a mí nos gustaría un poco más.

Acabe de vestirme, me despedí hasta la próxima de mi amigo dominante mientras ya iba chateando con mi segundo macho de la noche. Al llegar al coche me llamó para concretar dónde podíamos vernos. Él estaba en el coche cerca de donde yo me encontraba, era tarde y ninguno de los dos tenía demasiado tiempo así que decidimos buscar un sitio discreto donde pudiéramos darnos un revolcón en el coche.

Yo iba con el manos libres, mientras él me guiaba hasta donde había decidido que íbamos a vernos. Él iba calentándome por teléfono. Resulta que mi amigo venía de un encuentro con otra pareja. Le había pasado un poco como a mí, iba con una expectativa alta y digamos que se había quedado a medio calentón. Me pareció estupendo porque estábamos en el mismo punto… Me supuse que los dos veníamos calientes y la conversación que estábamos teniendo por teléfono me lo estaba corroborando. Hacía meses que no nos veíamos y eso se notaba, ese morbo y esas ganas estaban en el ambiente.

Llegué a una zona deshabitada, cerca de un edificio en ruinas, allí estaba esperando dentro de su coche deportivo, aparque al lado y rápidamente se bajo del coche para entrar en el mío, me besó y me dijo mirándome a los restos de mis labios rojos.. “Se te nota en la cara que vienes de zorrear, y que te has quedado con ganas de más…”

Pasamos a la parte de atrás del coche y mientras me quitaba las botas él ya estaba con el rabo en una mano y buscando mis tetas con la otra. Al tocar el body de encaje que llevaba se le cambió la cara con una sonrisa picarona… “Ya veo que hoy no te habías puesto así para mí” y yo con mi desparpajo habitual le contesté “Yo siempre me pongo sexy para mis amigos, pero no eres tú el único, ya lo sabes”. Creo que mis palabras le encendieron más aún porque se abalanzó sobre mi para quitarme lo que me faltaba de la ropa y dejarme solo con mi body y mi tanga de encaje. Me sacó las tetas por encima del body para poder tocarme los pezones duros y erectos, me juntaba las tetas mientras me tiraba y mordisqueaba los pezones… Me separé de él y le pedí que me hiciera unas fotos para mi cornudo… Por supuesto le encantaron, le dio un morbo terrible verme en nuestro coche con otro tío, y rápidamente me pidió que le diera placer, que le comiera el rabo. Para que los tres pudiéramos disfrutarlo le pedí a mi amigo que me grabara como se la comía… Me agaché entre sus piernas y se la comí despacio, bajando hasta el fondo y notando como hacía tope su rabo en mi garganta, mientras él suspiraba y empezaba a jadear. Dejó el móvil a un lado y me sujeto la cabeza para empezar a follarme la boca, sus movimientos eran rápidos, aguanté todo lo que pude hasta que me levante y me senté a su lado.

Empezó a masturbarme y comprobar lo mojada que estaba, no sólo de ahora si no del encuentro previo… Me tocaba rápido, se notaba que quería darme placer, y lo estaba consiguiendo, no me lo pensé mucho más y me subí a cabalgarle… no era lo que habíamos hablado en un primer momento, pero me apetecía. Era la segunda cabalgada de la noche y acabó de la misma manera… No duré mucho, estaba muy cachonda y cuando cabalgo para darme placer, me encuentro rápido. Pocas veces me había corrido cabalgándole, así que le gustó, me puso a 4 patas, me aparato el tanga y me grabó mientras me follaba y yo le decía para mi cornudo lo putita que soy y lo que me estaba gustando la noche de follar fuera de casa.

Para terminar volví a ponerme entre sus piernas para chuparsela hasta que noté como se corría en mi boca, la verdad que suele correrse bastante, pero teniendo en cuenta que ya se había corrido esa noche no estaba nada mal.

Nos despedimos, él se fue en su coche y yo llamé a mi cornudo para comentar qué tal lo había pasado y si había disfrutado de la noche, él me dijo “eres una puta diosa…ven a casa”.

Os dejo una foto del encuentro, que el 2026 nos traiga a todos noches de placer como esta.
 
Brutal zorreada te dieron esa noche, el amante un gentleman, te uso y trato, justo como deseabas y necesitabas, todo un caballero.
Que guapa y dulce tenias que estar con la carita llena de lefa, el culo abierto y el coño bien servido. Seguro que la sonrisa de placer y paz que llevabas en ese momento es pura ternura y vicio.
En la foto estas para darte y usarte como una vulgar pelandrusca, una golfa poligonera. Estas guapisima.
Felicita al cornudo por haber tenido tan buen gusto con el body.
Un saludo

Mi marido y yo nos fuimos unos días a despejar y cargar pilas. Supongo que todas las relaciones tienen altibajos y nosotros en esos días pretendíamos reconectar más físicamente y así lo hicimos. Puedo decir que ha sido el disparador, el botón rojo que nos ha encendido de nuevo.

La semana empezó viendo videos de mis quedadas con mis machos, es como dice mi marido ver porno de mi actriz favorita, con el aliciente que podemos ir comentando que nos ha gustado más o menos, que nos gustaría repetir o qué fantasía aún no hemos llevado a cabo (aunque ya os adelanto que no nos queda mucho por probar…) Creo que la mayoría de los que usáis este foro consumís porno (a cada uno el que le gusta), pero os puedo decir que no hay nada más erótico o por lo menos nada que más me caliente a mi que estar al lado de mi pareja viendo cómo otros hombres me dan placer y yo a ellos… Reviviendo esos momentos que mis amigos me dejan grabar para llevarme de recuerdo. Como comprenderéis una cosa lleva a la otra y llegó el comentario de mi cornudo de: “¿cuando vuelves a salir a follar putita mía?, quiero que sigas haciéndome más cornudo cada día”…

Al día siguiente empecé a volver a contestar a vuestro mensajes privados y a los comentarios del foro, apareció algún que otro interesado en vernos en persona… y retomamos la relación que teníamos con “un amigo de pajas” de mi marido… La verdad que este último nos da mucho juego, es tan cerdo como nosotros y mantiene la llama viva a todas horas, haciendo que nosotros queramos más y más. Nos pusimos el chip del sexo y sólo podíamos pensar en cuál iba a ser el siguiente momento para follar, morbosear o masturbarnos juntos… así que esa misma tarde escribí a uno de mis amigos para vernos…

Por supuesto estaba tan dispuesto como yo, ya os he contado algún encuentro con él alguna vez… Es el más dominante de mis amigos, prácticamente no habla cuando nos vemos, es de actuar. Para no variar me preparé como una buena putita para ir a su casa, lencería negra y labios rojos, hasta mi marido escogió el body que otro iba a disfrutar esa noche. Aparqué delante de su casa y entré en el portal, antes de subir al ascensor, me abrí el abrigo que llevaba dejando a la luz el encaje sobre mi blanca piel y marcando mis pezones deseosos de placer, con la misma cara de putita y los labios pintados le mandé una foto a mi cornudo para que supiera que estaba lista, que la sesión de hoy iba a comenzar. Cuando me dio el OK subí.
Al cruzar la puerta ya estaba esperándome, no me dejó a penas entrar cuando ya me empujó contra la pared para comprobar si iba igual de puta por fuera como por dentro, para ello hizo lo mismo que había hecho yo hacia 2 min, abrirme el abrigo y ver cómo se había preparado su puta casada hoy.. por la cara que puso le gustó y yo sonreí satisfecha. Mientas me sujetaba contra la pared con una de sus manos, con la otra me desabrochó el pantalón para meter su mano dentro de mí. Con su destreza habitual me aparto el body y el tanga para comprobar que mi imaginación ya había volado en el trayecto hacia su casa y que mi cuerpo pedía a gritos algo más real…Con un giro brusco me dejo con la cara contra la puerta de entrada y los pantalones por los tobillos, sujetando las manos en alto me dio unos buenos azotes para que mi culo fuera cogiendo color.
En el salón todo empezó rápido, se desnudó y me arrodilló en medio de la habitación, estaba duro y grande, su miembro me llenaba la boca, me sujetó del pelo con las dos manos y comenzó a embestirme hasta que mi garganta no podía más. Tengo que reconocer que soy una buena sumisa, que aguanto todo lo que puedo, y que me encanta comer rabo… Mientas yo seguía comiendo le pedí que me grabara para mi cornudo, y así lo hizo, se puso a darme rabo disfrutando de dármelo, y sin decirme media palabra me dejo a 4 patas, se puso detrás de mí y mientas de azotaba las dos nalgas me lubricó el culo para entrar dentro de mí de dos empujones,. Ahí estaba la fina línea a entre el dolor y el placer que a mí tanto me gusta. Lo más placentero de todo, que sabía que lo estaba grabando y que mi cornudo iba a verlo, que le iba a babear el rabo viendo como otro me follaba sin piedad.
El sexo siguió siendo duro e intenso, le cabalgué en el sofá mientras él se agarraba a mis prominentes caderas yo seguía subiendo en la escala de placer hasta que en uno de esos movimientos algo estalló dentro de mi y llegué al orgasmo. Él rápidamente se dio cuenta y volvió a ponerme a 4 para esta vez follarme el coño, hasta el punto que él tampoco podía más, y esta vez no se corrió dentro de mí, si no que toda esa ansia acumulada me la vació en mi dulce carita de mujer infiel. Así como estaba, me hice un selfie para mandarle a mi cornudo.

Él encantado y con ganas de más, yo estaba buscando el segundo asalto con mi amigo dominante, pero parece ser que aquella no iba a ser la noche… empecé a vestirme con la intención de que fuera mi propio marido cornudo el que me saciara esa noche pero… recibí el mensaje de otro de mis amigos, acabe de vestirme rápido y le llamé desde el coche. Como os podéis imaginar la noche no acabó ahí… pero eso ya es otra historia.
 
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