Asignado al grupo negro, y mi pareja al grupo rojo, nos vimos separados desde el inicio de la noche, sin conocer cuando nos cruzaríamos nuevamente en el juego. Los "negros" permanecimos en el gran salón, mientras el grupo rosa y el rojo, cruzaban la puerta por la que habíamos accedido, que daba a una entrada en la que había no menos de 5 puertas a espacios diferente, que no conocía aún que escondían en su interior.
Mi "atuendo de jugar", bastante poco imaginativo, un tanga negro y la reducida toalla del local, me dejaba en desventaja, según mi propia apreciación, frente al resto de participantes. Unos ataviados con conjuntos de pantalón corto de látex y tirantes a juego y ellas con diferentes lencerías provocadoras, unas con látex rojo y negro, y otras de telas semitransparentes, rojas en su mayoría y con orificios dejando libres a la vista los pezones, e incluso el sexo en algunas. Los asistentes llevaban ellos pantalón corto de ´látex negro y muñequeras de piel negra y ellas, todas liguero negro y medias, tacón alto negro y un collar negro de piel con hebillas y argollas plateadas.... y nada más.
Nuestra Dómina llegó a la sala, mientras me distraía mirando el atuendo de cada uno y cerrando de un sonoro portazo, nos gritó desencajada - "¡¡Y VOSOTROS, VOSOTROS SOIS LO PEOR!! ¡¡MARRANOS ADICTOS Y MORBOSOS!! NO TENÉIS IGUAL EN EL REINO ANIMAL, DEPRAVADOS, LUJURIOSOS, MEZQUINOS, PERO YO SO VOY A ENSEÑAR, ¡¡OS ENSEÑARÉ QUE YO PUEDO SER AÚN MUCHO PEOR!! ¡¡ ARRODILLAOS TODOS YA!!, nos espetó mientras dos chicos y dos chicas a nuestras espaldas nos empujaban a cumplir la orden fustigándonos, no demasiado "amigablemente" con látigos de siete colas de piel negra..