Esta mañana, con mi mujer, antes de irse al aeropuerto. En la ducha, me he arrodillado detrás de ella, le he abierto las nalgas y le he comido el culo mientras mis dedos jugaban con su clítoris y dentro de su coñito.
Cuando se ha corrido, la he dejado terminar de ducharse, nos hemos secado y después se ha arrodillado delante de mí y me ha hecho un mamadón, con sus manos jugando con mis huevos y mi ojete. Eso me pone a 1000 y hace que me corra como un loco, así que le he regado la cara y las tetazas.
Estaba muy cachonda, así que me ha pedido que le comiera el coño, y he obedecido, tumbandola en la cama y follándole el coño con la lengua y los dedos hasta que se ha vuelto a correr, esta vez en mi boca.
El morbazo que me dio que estuviera un rato hablando conmigo, con la cara y las tetas pringando de lefa, antes de volver a la ducha...