Muy buenas a todos.
Por fin lo conseguí, tras muchos años de pico pala con mi mujer, después de muchos vaivenes, por fin conseguí que me hiciera cornudo y porque recordarlos todo y escribirlo me da mucho morbo, os lo voy a ir contando todo con detalle.
"
Llevaba tiempo insistiendo a mi mujer en que follase con otro. Las primeras reacciones fueron de rechazo absoluto. Con el tiempo simplemente se negaba, argumentándome que la daría mucha vergüenza follar con una tercera persona en mi presencia.
Por mi cabeza empezó a correr la idea de que si el problema era la “vergüenza” estaba más cerca de conseguirlo.
Con algo más de tiempo, comenzamos a morbosear con ello en la cama. Yo la pedía que se imaginara que era otro quien la tocaba, quien la chupaba o quien la follaba… Sus orgasmos eran intensos y humedecía muchísimo su coño.
Pasado un tiempo, mi amigo y compañero de trabajo Juanjo, nos invitó a una fiesta con otras muchas personas, en su casa de La Cabrera, para celebrar su reciente y costoso divorcio.
Estuvimos bebiendo y riendo bastante y lo estábamos pasando muy bien. En un momento dado, Juanjo nos llevó a mi mujer y a mí a su dormitorio para que nos enseñara el nuevo colchón viscoelástico que se había comprado, pues nos hablaba maravillas de el y nosotros le dijimos que estábamos buscando cambiar el colchón de nuestra cama.
Había más gente en la habitación, con 3 o 4 personas más, pero Juanjo se tumbó en la cama y le pidió a mi mujer que se tumbara con él a su lado para probar el colchón. Mi mujer se tumbó en la cama a su lado y mirándome con una sonrisa tonta de borracha me dijo
“Mira, ya estoy en la cama con un hombre que no es mi marido…”
Juanjo la miró alucinado y siguió la broma empujándola de la cama para que se marchara y diciéndola
“No seas sinvergüenza, que está tu marido delante…”
Y ella le contestó también de broma diciéndole de mi
“David es un soso y me tiene insatisfecha”
Juanjo la miró con un claro deseo sexual en sus ojos y siguieron bromeando un rato más en la cama
“Pues nada, me quedó aquí con tu mujer David, que encima estando recién divorciado, estoy más necesitado que nunca. No te importa ¿no?” me dijo, mientras yo los miraba y les sonreía como un bobo.
Poco después volvimos al salón a servirnos otra copa.
La fiesta terminó sin más y nos volvimos a casa. Yo no le comenté nada de la broma a mi mujer, pero me pareció muy excitante todo lo ocurrido en la cama de Juanjo."
CONTINUARÁ....
Por fin lo conseguí, tras muchos años de pico pala con mi mujer, después de muchos vaivenes, por fin conseguí que me hiciera cornudo y porque recordarlos todo y escribirlo me da mucho morbo, os lo voy a ir contando todo con detalle.
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Llevaba tiempo insistiendo a mi mujer en que follase con otro. Las primeras reacciones fueron de rechazo absoluto. Con el tiempo simplemente se negaba, argumentándome que la daría mucha vergüenza follar con una tercera persona en mi presencia.
Por mi cabeza empezó a correr la idea de que si el problema era la “vergüenza” estaba más cerca de conseguirlo.
Con algo más de tiempo, comenzamos a morbosear con ello en la cama. Yo la pedía que se imaginara que era otro quien la tocaba, quien la chupaba o quien la follaba… Sus orgasmos eran intensos y humedecía muchísimo su coño.
Pasado un tiempo, mi amigo y compañero de trabajo Juanjo, nos invitó a una fiesta con otras muchas personas, en su casa de La Cabrera, para celebrar su reciente y costoso divorcio.
Estuvimos bebiendo y riendo bastante y lo estábamos pasando muy bien. En un momento dado, Juanjo nos llevó a mi mujer y a mí a su dormitorio para que nos enseñara el nuevo colchón viscoelástico que se había comprado, pues nos hablaba maravillas de el y nosotros le dijimos que estábamos buscando cambiar el colchón de nuestra cama.
Había más gente en la habitación, con 3 o 4 personas más, pero Juanjo se tumbó en la cama y le pidió a mi mujer que se tumbara con él a su lado para probar el colchón. Mi mujer se tumbó en la cama a su lado y mirándome con una sonrisa tonta de borracha me dijo
“Mira, ya estoy en la cama con un hombre que no es mi marido…”
Juanjo la miró alucinado y siguió la broma empujándola de la cama para que se marchara y diciéndola
“No seas sinvergüenza, que está tu marido delante…”
Y ella le contestó también de broma diciéndole de mi
“David es un soso y me tiene insatisfecha”
Juanjo la miró con un claro deseo sexual en sus ojos y siguieron bromeando un rato más en la cama
“Pues nada, me quedó aquí con tu mujer David, que encima estando recién divorciado, estoy más necesitado que nunca. No te importa ¿no?” me dijo, mientras yo los miraba y les sonreía como un bobo.
Poco después volvimos al salón a servirnos otra copa.
La fiesta terminó sin más y nos volvimos a casa. Yo no le comenté nada de la broma a mi mujer, pero me pareció muy excitante todo lo ocurrido en la cama de Juanjo."
CONTINUARÁ....