Luna & Alex: confesiones calientes y preguntas sin vergüenza

Aqui va mi pregunta para ambos, va sobre lencería, mi predilección.
¿Que lencería te gusta ponerte más luna?
¿Que lencería te gusta a ti que se ponga Alex?
Y la ultima ¿Te pones Alex lencería masculina?
🩷 Sin duda, negra o roja. El encaje marcando mis curvas y las transparencias dejando ver un poquito… me parece la mezcla perfecta entre elegancia y provocación. Si le preguntas a Álex, te dirá algo parecido, pero que las bragas tengan abierto la zona de mi coñito... para llegar con facilidad y no perder el tiempo ante un calentón :love::love::love:

Álex no es de mucha lencería, suele llevar boxers ajustados o slips según el día, pero a mi me gustaría que llevara más a menudo tangas o suspensorios para marcar paquete :devilish:

¿Y a ti con qué lencería te gustaría verme? ¿Cuál te gusta llevar a ti? 😘
 
🩷 Sin duda, negra o roja. El encaje marcando mis curvas y las transparencias dejando ver un poquito… me parece la mezcla perfecta entre elegancia y provocación. Si le preguntas a Álex, te dirá algo parecido, pero que las bragas tengan abierto la zona de mi coñito... para llegar con facilidad y no perder el tiempo ante un calentón :love::love::love:

Álex no es de mucha lencería, suele llevar boxers ajustados o slips según el día, pero a mi me gustaría que llevara más a menudo tangas o suspensorios para marcar paquete :devilish:

¿Y a ti con qué lencería te gustaría verme? ¿Cuál te gusta llevar a ti? 😘
Yo si se me permite entrar en la conversación, lencería negra, de encaje o transparente, siempre con tacón de aguja… sin palabras..
 
🩷 Sin duda, negra o roja. El encaje marcando mis curvas y las transparencias dejando ver un poquito… me parece la mezcla perfecta entre elegancia y provocación. Si le preguntas a Álex, te dirá algo parecido, pero que las bragas tengan abierto la zona de mi coñito... para llegar con facilidad y no perder el tiempo ante un calentón :love::love::love:

Álex no es de mucha lencería, suele llevar boxers ajustados o slips según el día, pero a mi me gustaría que llevara más a menudo tangas o suspensorios para marcar paquete :devilish:

¿Y a ti con qué lencería te gustaría verme? ¿Cuál te gusta llevar a ti? 😘
Mi predilección en estos momentos son los ligueros con sus medias.

Yo soy de usar suspensorio y tanga o no llevar nada puesto.
 
🩵 Buenas!! Por primera vez nos animamos a subir una fotito de las tetas de Luna. Así que... aquí os dejo las tetas de mi esposa en todo su esplendor :tetas2::love::love::love:

¿Os las comeríais enteras? ¿Qué haríais con ellas si os las pusiera delante?

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PD. A ver si puedo convencerla para subir otra con menos ropa...
Son una maravilla, sin duda
 
🩵 Buenas!! Por primera vez nos animamos a subir una fotito de las tetas de Luna. Así que... aquí os dejo las tetas de mi esposa en todo su esplendor :tetas2::love::love::love:

¿Os las comeríais enteras? ¿Qué haríais con ellas si os las pusiera delante?

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PD. A ver si puedo convencerla para subir otra con menos ropa...
La cabeza dentro, por supuesto
 
🩵 Hola a tod@s, os voy a contar una confesión que me hizo Luna anoche mientras follamos...

Hasta ayer siempre me había dicho que el único que le había follado el culo era yo, pero estando en los preliminares del polvo me contó que estando con su primer novio jugando al juego de la botella en casa de una amiga de la universidad, le tocó a un amigo de su novio hacerle una pregunta a Luna.

Este chico le preguntó si alguna vez lo había hecho por detrás, respondiendo Luna que no, a lo que el novio añadió que habría que ponerle solución a eso pronto... pues bien, luego salieron de marcha por la zona universitaria, y cuando llegaron a su casa, él le dijo que de ese día no pasaba, que iban a poner solución a lo de su virginidad anal...

La llevó a la habitación con brusquedad, la desnudó, la puso a cuatro patas sobre la cama :follar1: y le ató las manos con una cuerda por delante, sujetándolas a uno de los brazos de la cama. Estando así salió un momento a la cocina y vino con mantequilla, con la que empezó a embadurnarle el culo a Luna... y a meterle primero un dedo en el culo y luego dos.

Dentro del juego (por supuesto consentido) Luna empezó a quejarse, diciendo que no siguiera, que no le gustaba, haciéndose de rogar. Como Luna no paraba de quejarse le tapó la boca con un trapo, para que no siguiera con las quejas.

Después se embadurnó con mantequilla toda su polla, que ya sabéis que mediría como 20 centímetros y era muy gruesa, y le empezó a penetrar el culo. Dice Luna que primero metió el glande, pero en un par de empujones más se la metió hasta el fondo, doliéndole mucho a Luna al entrar... dice que era una mezcla entre dolor y mucho morbo...

Y luego, contra todo pronóstico, ya que normalmente este chico era un empotrador nato y duraba mucho follando, se la metió hasta el fondo cuatro o cinco veces más, y se corrió gruñendo como una bestia, llenándole el culo de leche a Luna.

Según Luna, no le gustó nada y nunca le volvió a dejar que le follara el culo, y no me extraña... mi polla es normal, y le cuesta muchísimo que le entre en el culo hasta la mitad, así que no puedo imaginar ese pollón clavado hasta los huevos...

Por supuesto, le pregunté a Luna por qué me había ocultado esto durante tantos años, y me contestó que como la primera vez que le pregunté si otro le había follado el culo me respondió que no, pues no quiso reconocer hasta ahora la trola...

¿Creéis que me estará ocultando más cosas de sus folladas anteriores? :unsure:
Que morbazo... Aunque yo me untaría la polla y tu culito de mantequilla, así aún entraría mejor
 
🩵 Buenas!! Por primera vez nos animamos a subir una fotito de las tetas de Luna. Así que... aquí os dejo las tetas de mi esposa en todo su esplendor :tetas2::love::love::love:

¿Os las comeríais enteras? ¿Qué haríais con ellas si os las pusiera delante?

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PD. A ver si puedo convencerla para subir otra con menos ropa...
espectaculares
 
🩷 Después de un pequeño parón contando nuestras experiencias, hoy voy a contarles la que quizás es la experiencia de mi pasado que más excita a Álex... una follada tremenda con uno de mis ex, del que ya les hablé en otras ocasiones. Así que nada, vamos a por ello, espero que les guste... por cierto, para que sea más fácil de leer vamos a llamar a mi ex Erik... el del pollón...

La historia ocurrió un sábado de mi época universitaria en el que había quedado con Erik para tomar unas copas en su casa antes de salir de fiesta. Yo en esos tiempos compartía casa con otras dos chicas, por lo que era habitual que pasara mucho tiempo follando en casa de Erik. Él era de familia de pasta y sus padres le tenían alquilado para él solo un pequeño apartamento en una de las mejores zonas de la ciudad.

Ese día llegué a casa de Erik sobre las nueve de la noche, e iba ya vestida en plan zorrón para disfrutar de la noche. Llevaba una zapatos de tacón, minifalda negra y una camiseta corta sin sujetador (tipo top), ya que a Erik le gustaba verme así. Nada más entrar me dijo que ese día lo íbamos a pasar bien, que había preparado una sorpresa y que tenía que contarme algo.

Conociéndolo podía ser cualquier cosa, pero tras servirme una copa se acercó, me agarró por la cintura mientras me besaba, y me dijo que había invitado a un amigo a que pasara un rato por la casa a tomar algo y que le ponía muy cachondo la idea de que le dejáramos ver cómo follábamos. Solo mirar, no te va a tocar ni nada, me decía...

Inmediatamente le dije que si estaba loco, que no iba a dejar que su colega nos viera follando ni de casualidad, que ni en sus mejores sueños... cosa que realmente pensaba, ya que era una cría y nunca había hecho nada parecido.

Pasado un rato sonó el timbre y, como no, allí estaba su amigo con cara sonriente. Nos saludamos como si nada, y nos sentamos los tres en el salón a seguir tomando unas copas. Pusimos música y empezamos a charlar de chorradas. No recuerdo cuántas copas bebimos, pero fueron varias. Entre charla y charla, Erik me acariciaba las piernas, nada excesivo, pero estaba claro que su amigo no perdía detalle. Era evidente que ellos habían estado hablado antes, pero yo estaba dispuesta a chafarles los planes.

En un momento dado, Erik me dijo que quería prepararse para salir, que se iba a cambiar de ropa y me pidió que le acompañara a su habitación, a lo que yo acepté, sabiendo que me estaba metiendo en un juego peligroso.

Nada más entrar en la habitación (había dejado la puerta abierta), empezó a besarme en los labios estando ambos de pie, al tiempo que me magreaba el culo y me decía que estaba muy cachondo. La cosa se empezó a calentar a unos niveles que se pueden imaginar, me empezó a sobar las tetas, el culo, me agarraba del cuello para besarme bien profundo... si él estaba cachondo, yo lo estaba más...

Yo, aunque joven... tampoco era tonta, y sabía perfectamente que había dejado la puerta de la habitación abierta y que su amigo nos podía escuchar perfectamente y a poco que se acercara a la habitación podía observar lo que ocurría dentro, ya que era un apartamento pequeño, un salón con cocina americana, el dormitorio principal, un pequeño dormitorio para invitados y el baño.

Además el salón y el dormitorio principal estaban unidos por un pasillo muy pequeño, por lo que era fácil acercarse y ver el espectáculo.
El caso es que Erik siguió besándome y metiéndome mano de forma cada vez más intensa, hasta que yo me puse tan cachonda que empezó a darme todo un poco igual. Él se abrió la bragueta y se desabrochó el botón del pantalón, invitándome a agarrar su polla, a la vez que me levantaba la minifalda y metía una de sus manos en mi coño, empezando a acariciarme el clítoris y a meterme los dedos, cada vez más profundo.

Yo hice lo mismo, y estando todavía los dos de pie en la habitación, le agarré esa pedazo de polla que tenía y la empecé a pajear. Por supuesto, estaba durísima y llena de líquidos, estábamos los dos muy cachondos...

Estando en esa situación Erik empezó a preguntarme otra vez si no me ponía cachonda que su amigo pudiera vernos follar, que a él le ponía muchísimo y que le iba a reventar la polla. El caso es que, no recuerdo exactamente cómo, de alguna forma di mi consentimiento entre gemidos a que su amigo disfrutara de las vistas... estaba muy cerda y ya me daba un poco igual todo, solo quería follar y la verdad que me empezaba a dar morbo que nos vieran hacerlo.

El amigo de Erik que, como dije anteriormente, podía escuchar todo lo que pasaba dentro de la habitación, se acercó hasta el marco de la puerta sin decir nada, así que Erik sacó su mano de mi coño, me agarró y me arrastró hasta la cama, sin que yo opusiera la más mínima resistencia.

Una vez en la cama nos fuimos quitando lentamente la ropa, mientras continuábamos metiéndonos mano. Una vez estuvimos completamente desnudos, Erik me sentó transversalmente en la cama, por un lateral... es decir, que el amigo que observaba desde la puerta podía vernos desde nuestro costado.

Estando yo sentada en la cama Erik se agarró la polla y la dirigió a mi boca, el muy cachondo quería dar el espectáculo completo. Por supuesto yo no dudé en en agarrar ese pollón y metérmelo en la boca, lo que me cabía, ya que como he dicho en otras ocasiones la tenía tan gruesa que no me cabía entera, ni mucho menos... imaginaros como estábamos, sus manos en mi cabeza, dirigiendo el ritmo de la mamada y las mías acariciando su culo y sus testículos, que colgaban bastante.

Yo la verdad es que no prestaba atención a su amigo, no lo miraba, pero sabía que estaba allí, sin perder el menor detalle de como follábamos. No recuerdo exactamente qué era lo que Erik decía, pero vamos, me animaba a que se la chupara más y gemía, quería ofrecerle a su amigo una película porno completa.

Pasados unos minutos, dijo que quería follarme, así que sacó su polla de mi boca, me dijo que me pusiera a cuatro patas y cogió un condón del cajón de la mesilla. Recuerdo que lo empezó a extender sobre su polla mientras me miraba muy fijamente, con una cara que decía que iba a dar un espectáculo, que me iba a reventar follando. Erik no tuvo mucha prisa en ponerse el condón, ya que al final sabía que tenía una polla muy superior a la media, y disfrutaba también de que su amigo pudiera verla en todo su esplendor... era una muestra más de su carácter vacilón.

Yo cuando estaba terminando de ponerse el condón, el cual le apretaba muchísimo la polla, le hice caso y me puse a cuatro patas, de forma que su amigo tenía una visión privilegiada de mis tetas colgando.

Lo que pasó después ya os lo podéis imaginar... Erik se puso en pié justo detrás de mi y me dio un par de cachetadas en el culo, como para que me fuera preparando para lo que venía a continuación. Creo que fue en ese momento cuando giré mi cara por primera vez hacia la puerta y allí estaba el amigo de Erik, con la bragueta abierta y la polla fuera, manoseándola, sin pajearse mucho, solo tocándosela ligeramente, supongo porque no se quería correr antes de hora.

Mi coño ardía y a la vez estaba chorreando de fluidos, por lo que la polla de Erik entró con facilidad, primero el glande haciendo camino, y después entrando hasta el fondo, hasta los mismos huevos, en tan solo un par de empujones :follar1:.

Mi cuerpo tembló y me excité como en muy pocas ocasiones lo había hecho, tenía un pollón metido hasta el fondo pero quería más, así que me agaché hasta apoyar mi pecho y cara en la cama, para poder disfrutar de una penetración todavía más profunda.

Me empezó a follar y yo me olvidé por completo de que un casi extraño estaba viendo en directo como me la metían hasta el fondo. La situación era una locura, una excitación difícil de explicar.

Erik empezó a moverse dentro de mí con un ritmo firme, constante, profundo. Recuerdo cómo el colchón crujía al ritmo de sus embestidas y de nuestros gemidos, mientras su colega estaba en silencio, supongo que pajeándose lentamente mientras veía como me reventaban el coño. Al estar de forma lateral el chaval podía disfrutar de ver cada golpe de cadera, cada movimiento de mi cuerpo al ser penetrada, de la polla de Erik entrando y saliendo. Estaba claro que mi novio lo había planificado muy bien, no era casualidad.

Mientras me follaba Erik alguna vez me pregunto si me estaba gustando como me follaba y que nos viera su amigo, a lo que yo entre gemido y gemido le respondía que sí, y no le estaba mintiendo en absoluto... Lo extraño a la vista de la situación es que el amigo solo miraba, alguna vez he pensado en que tuvo que tener mucha fuerza de voluntad para no acercarse y tratar de participar activamente haciendo un trío. Muy posiblemente, tan excitada como estaba no me habría negado y Erik habría consentido sin ninguna duda. Pero lo cierto es que no se acercó.

No sé cuánto tiempo estuvo follándome en esa posición, pero fácilmente pudieron ser quince o veinte minutos como poco, sin aflojar ni un momento de embestirme, variando de vez en cuando el ángulo, la rapidez y la fuerza con la que me penetraba, haciendo el típico ruido de cuerpos chocando.

Erik tenía una buena polla, follaba bien y tenía una gran resistencia, pero me da a mí que sabiendo lo que se le venía se preparó el asunto a conciencia y, conociéndolo, seguro que esa misma tarde se hizo una paja para poder aguantar más rato follando y dar el espectáculo que finalmente dio. A ver, normalmente aguantaba mucho rato follando, pero aguantar todo lo que aguantó ese día sin parar de empotrarme a ese ritmo no fue ni medio normal...

Como ya he dicho en otras ocasiones, yo no puedo correrme en esa posición, así que en un momento dado Erik sacó su polla, con cuidado de que el condón no se saliese y se tumbó boca arriba, está vez en la posición natural de la cama. Por supuesto, era una invitación para que me subiese sobre su polla y lo cabalgara hasta corrernos los dos, así que me puse encima y guié su polla dentro de mi coño. Simplemente, temblorosa, mojada y dilatada como estaba me dejé caer sobre su polla, la cual me lleno inmediatamente, hasta el fondo. Estaba tan dilatada, sudada y mojada que hasta esa polla me parecía a poco.

En esta posición, el amigo de Erik podía vernos desde mi espalda, disfrutando de un primer plano de mi coño abierto siendo penetrado por el pollón de su amigo. Quizás ese fue el momento en que más expuesta estuve, en el que más claro tenía que me estaban viendo hacer absolutamente de todo, pero simplemente me dio igual, simplemente seguí follando, quería disfrutar, me estaba encantando la situación.

Así que nada, empecé a cabalgar la polla de Erik como una posesa, disfrutando de cada centímetro de polla. Primero completamente erguida, con la polla metida hasta el fondo, con movimientos circulares y marcando el ritmo a mi gusto, mientras mi novio me apretaba indistintamente y con mucha fuerza las tetas y el culo.

Recuerdo un detalle divertido; Erik estaba todo el rato abriéndome los cachetes de mi culo, para que su amigo pudiera ver con mayor claridad mi ano y mi coño penetrado de forma incansable.

Pasados unos minutos de disfrutar de esa polla comencé a sentir que el orgasmo se acercaba, por lo que bajé mi pecho hasta hacerlo tocar con el de Erik, buscando más fricción de su pollón, hasta que el roce de mi clítoris contra la base de su polla se volvió irresistible. Él me conocía perfectamente, sabía que me iba a correr, así que comenzó a dejarse ir también, para poder corrernos los dos juntos, como hacíamos la mayor parte de las veces que follábamos.

Erik me sujetó por las caderas y empezó a gritarme “córrete, córrete...” mientras yo aceleraba el ritmo de la follada y me frotaba con más intensidad contra su pubis, súper salvaje, hasta que los dos, completamente sudados del esfuerzo, nos tensamos y nos corrimos a la vez de una forma muy intensa, gimiendo y disfrutando como locos, mientras el amigote disfrutaba de las vistas.

Después de corrernos Erik sacó lentamente su polla de mi coño y estuvimos un buen rato en esa posición relajándonos, yo sobre él. Una vez perdió por completo la erección se sacó el condón y me lo mostró divertido, diciéndome que se había corrido un montón, que casi rebosa la leche. La verdad que creo que esa broma no iba dirigida a mí, sino de cara a la galería... vamos, a su amigo.

Sobre el amigo de Erik, la verdad que yo bastante tenía con lo mío, así que no fui muy consciente en ese momento de si se había pajeado y si se había corrido. Luego supe por Erik que, por supuesto, se había pajeado y había dejado que su leche cayera sobre el suelo del dormitorio, justo en la entrada, junto a la puerta. Al parecer había conseguido contenerse y se había pajeado al final del espectáculo, prácticamente cuando nosotros nos estábamos corriendo.

Después de la follada nos duchamos y nos preparamos, esta vez sí, para salir de marcha. Cuando salimos de la habitación estaba el colega viendo la tele, con media sonrisilla, pero como si nada hubiera pasado.

Luego salimos de fiesta los tres juntos y nos encontramos con otros amigos, pero la verdad es que la situación nos mantenía muy cachondos, así que Erik y yo volvimos a casa más temprano de lo que era habitual. Ya os podéis imaginar para qué.

Llegamos al portal y empezamos a meternos mano otra vez como si hiciera semanas que no follábamos, y subimos por las escaleras hacia su piso. Llegamos a una de las entreplantas y, esta vez fue culpa mía, empujé a Erik contra la pared y me arrodillé enfrente de él. Le desabroché el pantalón y le saqué la polla, la cual ya estaba dura con tanto magreo. Por supuesto se la chupé, lamiéndola de arriba a abajo, además de sus testículos. Intenté hacer un esfuerzo y meterme la mayor cantidad de polla posible, pero su grosor me lo impedía, ya que le hacía daño con los dientes.

Seguí lamiendo y tras un par de minutos de mamada me dijo que no aguantaba más, que quería follarme, así que terminamos de subir hasta el apartamento.

Erik me dijo que esperara un momento en el salón mientras cogía un condón del dormitorio. Cuando llegó nos desnudamos y me apoyó con brusquedad de pié contra el respaldo del sillón donde unas horas antes nos habíamos tomado unas copas con su colega. Me empezó a comer el cuello mientras me agarraba las tetas desde atrás y su polla se ponía como una piedra gracias a mis caricias.

No perdió mucho tiempo... una vez su polla se puso dura, se enfundó el condón y me levantó una de mis piernas, apoyándola a la altura da rodilla en el respaldo del sillón, para poder meterme la polla en el coño desde atrás.

Empezó a bombearme como acostumbraba, la verdad es que era un portento para el sexo... Me la metía una y otra vez, mientras sus huevos me golpeaban con cada embestida. Quizás este ha sido el polvo más violento de toda mi vida. Después de haberse corrido ya dos veces esa tarde noche, Erik necesitaba emplearse a fondo para poder llegar al clímax. En ese momento podía follarme todo lo duro y rápido que quisiera, que iba a tardar bastante tiempo en correrse.

Pasado un buen rato follándome así le pedí ir a la cama para poder correrme, así que me coloqué sobre él y empecé a follármelo como una auténtica puta, con todas mis ganas. Esa vez no pudimos corrernos a la vez, yo estaba muy cachonda, no pude aguantar más y me corrí. Con toda la naturalidad del mundo y sabiendo que él ya se había corrido varias veces ese día y le iba a costar correrse penetrándome, descabalgué, le quité el condón y me puse a pajear con muchas ganas (y de vez en cuando mamar) esa hermosa polla, hasta que se corrió en mis manos (según mis cálculos al menos por tercera vez ese día).

Creo que cuando nos despertamos volvimos a follar, aunque ese recuerdo no lo tengo tan claro, ya que fueron muchas las veces que follamos en ese apartamento y se me mezclan los momentos... vamos, que mezclo unos polvos con otros... :ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO:

Espero que os guste tanto como a Álex!! :love::love::love:
 
🩷 Después de un pequeño parón contando nuestras experiencias, hoy voy a contarles la que quizás es la experiencia de mi pasado que más excita a Álex... una follada tremenda con uno de mis ex, del que ya les hablé en otras ocasiones. Así que nada, vamos a por ello, espero que les guste... por cierto, para que sea más fácil de leer vamos a llamar a mi ex Erik... el del pollón...

La historia ocurrió un sábado de mi época universitaria en el que había quedado con Erik para tomar unas copas en su casa antes de salir de fiesta. Yo en esos tiempos compartía casa con otras dos chicas, por lo que era habitual que pasara mucho tiempo follando en casa de Erik. Él era de familia de pasta y sus padres le tenían alquilado para él solo un pequeño apartamento en una de las mejores zonas de la ciudad.

Ese día llegué a casa de Erik sobre las nueve de la noche, e iba ya vestida en plan zorrón para disfrutar de la noche. Llevaba una zapatos de tacón, minifalda negra y una camiseta corta sin sujetador (tipo top), ya que a Erik le gustaba verme así. Nada más entrar me dijo que ese día lo íbamos a pasar bien, que había preparado una sorpresa y que tenía que contarme algo.

Conociéndolo podía ser cualquier cosa, pero tras servirme una copa se acercó, me agarró por la cintura mientras me besaba, y me dijo que había invitado a un amigo a que pasara un rato por la casa a tomar algo y que le ponía muy cachondo la idea de que le dejáramos ver cómo follábamos. Solo mirar, no te va a tocar ni nada, me decía...

Inmediatamente le dije que si estaba loco, que no iba a dejar que su colega nos viera follando ni de casualidad, que ni en sus mejores sueños... cosa que realmente pensaba, ya que era una cría y nunca había hecho nada parecido.

Pasado un rato sonó el timbre y, como no, allí estaba su amigo con cara sonriente. Nos saludamos como si nada, y nos sentamos los tres en el salón a seguir tomando unas copas. Pusimos música y empezamos a charlar de chorradas. No recuerdo cuántas copas bebimos, pero fueron varias. Entre charla y charla, Erik me acariciaba las piernas, nada excesivo, pero estaba claro que su amigo no perdía detalle. Era evidente que ellos habían estado hablado antes, pero yo estaba dispuesta a chafarles los planes.

En un momento dado, Erik me dijo que quería prepararse para salir, que se iba a cambiar de ropa y me pidió que le acompañara a su habitación, a lo que yo acepté, sabiendo que me estaba metiendo en un juego peligroso.

Nada más entrar en la habitación (había dejado la puerta abierta), empezó a besarme en los labios estando ambos de pie, al tiempo que me magreaba el culo y me decía que estaba muy cachondo. La cosa se empezó a calentar a unos niveles que se pueden imaginar, me empezó a sobar las tetas, el culo, me agarraba del cuello para besarme bien profundo... si él estaba cachondo, yo lo estaba más...

Yo, aunque joven... tampoco era tonta, y sabía perfectamente que había dejado la puerta de la habitación abierta y que su amigo nos podía escuchar perfectamente y a poco que se acercara a la habitación podía observar lo que ocurría dentro, ya que era un apartamento pequeño, un salón con cocina americana, el dormitorio principal, un pequeño dormitorio para invitados y el baño.

Además el salón y el dormitorio principal estaban unidos por un pasillo muy pequeño, por lo que era fácil acercarse y ver el espectáculo.
El caso es que Erik siguió besándome y metiéndome mano de forma cada vez más intensa, hasta que yo me puse tan cachonda que empezó a darme todo un poco igual. Él se abrió la bragueta y se desabrochó el botón del pantalón, invitándome a agarrar su polla, a la vez que me levantaba la minifalda y metía una de sus manos en mi coño, empezando a acariciarme el clítoris y a meterme los dedos, cada vez más profundo.

Yo hice lo mismo, y estando todavía los dos de pie en la habitación, le agarré esa pedazo de polla que tenía y la empecé a pajear. Por supuesto, estaba durísima y llena de líquidos, estábamos los dos muy cachondos...

Estando en esa situación Erik empezó a preguntarme otra vez si no me ponía cachonda que su amigo pudiera vernos follar, que a él le ponía muchísimo y que le iba a reventar la polla. El caso es que, no recuerdo exactamente cómo, de alguna forma di mi consentimiento entre gemidos a que su amigo disfrutara de las vistas... estaba muy cerda y ya me daba un poco igual todo, solo quería follar y la verdad que me empezaba a dar morbo que nos vieran hacerlo.

El amigo de Erik que, como dije anteriormente, podía escuchar todo lo que pasaba dentro de la habitación, se acercó hasta el marco de la puerta sin decir nada, así que Erik sacó su mano de mi coño, me agarró y me arrastró hasta la cama, sin que yo opusiera la más mínima resistencia.

Una vez en la cama nos fuimos quitando lentamente la ropa, mientras continuábamos metiéndonos mano. Una vez estuvimos completamente desnudos, Erik me sentó transversalmente en la cama, por un lateral... es decir, que el amigo que observaba desde la puerta podía vernos desde nuestro costado.

Estando yo sentada en la cama Erik se agarró la polla y la dirigió a mi boca, el muy cachondo quería dar el espectáculo completo. Por supuesto yo no dudé en en agarrar ese pollón y metérmelo en la boca, lo que me cabía, ya que como he dicho en otras ocasiones la tenía tan gruesa que no me cabía entera, ni mucho menos... imaginaros como estábamos, sus manos en mi cabeza, dirigiendo el ritmo de la mamada y las mías acariciando su culo y sus testículos, que colgaban bastante.

Yo la verdad es que no prestaba atención a su amigo, no lo miraba, pero sabía que estaba allí, sin perder el menor detalle de como follábamos. No recuerdo exactamente qué era lo que Erik decía, pero vamos, me animaba a que se la chupara más y gemía, quería ofrecerle a su amigo una película porno completa.

Pasados unos minutos, dijo que quería follarme, así que sacó su polla de mi boca, me dijo que me pusiera a cuatro patas y cogió un condón del cajón de la mesilla. Recuerdo que lo empezó a extender sobre su polla mientras me miraba muy fijamente, con una cara que decía que iba a dar un espectáculo, que me iba a reventar follando. Erik no tuvo mucha prisa en ponerse el condón, ya que al final sabía que tenía una polla muy superior a la media, y disfrutaba también de que su amigo pudiera verla en todo su esplendor... era una muestra más de su carácter vacilón.

Yo cuando estaba terminando de ponerse el condón, el cual le apretaba muchísimo la polla, le hice caso y me puse a cuatro patas, de forma que su amigo tenía una visión privilegiada de mis tetas colgando.

Lo que pasó después ya os lo podéis imaginar... Erik se puso en pié justo detrás de mi y me dio un par de cachetadas en el culo, como para que me fuera preparando para lo que venía a continuación. Creo que fue en ese momento cuando giré mi cara por primera vez hacia la puerta y allí estaba el amigo de Erik, con la bragueta abierta y la polla fuera, manoseándola, sin pajearse mucho, solo tocándosela ligeramente, supongo porque no se quería correr antes de hora.

Mi coño ardía y a la vez estaba chorreando de fluidos, por lo que la polla de Erik entró con facilidad, primero el glande haciendo camino, y después entrando hasta el fondo, hasta los mismos huevos, en tan solo un par de empujones :follar1:.

Mi cuerpo tembló y me excité como en muy pocas ocasiones lo había hecho, tenía un pollón metido hasta el fondo pero quería más, así que me agaché hasta apoyar mi pecho y cara en la cama, para poder disfrutar de una penetración todavía más profunda.

Me empezó a follar y yo me olvidé por completo de que un casi extraño estaba viendo en directo como me la metían hasta el fondo. La situación era una locura, una excitación difícil de explicar.

Erik empezó a moverse dentro de mí con un ritmo firme, constante, profundo. Recuerdo cómo el colchón crujía al ritmo de sus embestidas y de nuestros gemidos, mientras su colega estaba en silencio, supongo que pajeándose lentamente mientras veía como me reventaban el coño. Al estar de forma lateral el chaval podía disfrutar de ver cada golpe de cadera, cada movimiento de mi cuerpo al ser penetrada, de la polla de Erik entrando y saliendo. Estaba claro que mi novio lo había planificado muy bien, no era casualidad.

Mientras me follaba Erik alguna vez me pregunto si me estaba gustando como me follaba y que nos viera su amigo, a lo que yo entre gemido y gemido le respondía que sí, y no le estaba mintiendo en absoluto... Lo extraño a la vista de la situación es que el amigo solo miraba, alguna vez he pensado en que tuvo que tener mucha fuerza de voluntad para no acercarse y tratar de participar activamente haciendo un trío. Muy posiblemente, tan excitada como estaba no me habría negado y Erik habría consentido sin ninguna duda. Pero lo cierto es que no se acercó.

No sé cuánto tiempo estuvo follándome en esa posición, pero fácilmente pudieron ser quince o veinte minutos como poco, sin aflojar ni un momento de embestirme, variando de vez en cuando el ángulo, la rapidez y la fuerza con la que me penetraba, haciendo el típico ruido de cuerpos chocando.

Erik tenía una buena polla, follaba bien y tenía una gran resistencia, pero me da a mí que sabiendo lo que se le venía se preparó el asunto a conciencia y, conociéndolo, seguro que esa misma tarde se hizo una paja para poder aguantar más rato follando y dar el espectáculo que finalmente dio. A ver, normalmente aguantaba mucho rato follando, pero aguantar todo lo que aguantó ese día sin parar de empotrarme a ese ritmo no fue ni medio normal...

Como ya he dicho en otras ocasiones, yo no puedo correrme en esa posición, así que en un momento dado Erik sacó su polla, con cuidado de que el condón no se saliese y se tumbó boca arriba, está vez en la posición natural de la cama. Por supuesto, era una invitación para que me subiese sobre su polla y lo cabalgara hasta corrernos los dos, así que me puse encima y guié su polla dentro de mi coño. Simplemente, temblorosa, mojada y dilatada como estaba me dejé caer sobre su polla, la cual me lleno inmediatamente, hasta el fondo. Estaba tan dilatada, sudada y mojada que hasta esa polla me parecía a poco.

En esta posición, el amigo de Erik podía vernos desde mi espalda, disfrutando de un primer plano de mi coño abierto siendo penetrado por el pollón de su amigo. Quizás ese fue el momento en que más expuesta estuve, en el que más claro tenía que me estaban viendo hacer absolutamente de todo, pero simplemente me dio igual, simplemente seguí follando, quería disfrutar, me estaba encantando la situación.

Así que nada, empecé a cabalgar la polla de Erik como una posesa, disfrutando de cada centímetro de polla. Primero completamente erguida, con la polla metida hasta el fondo, con movimientos circulares y marcando el ritmo a mi gusto, mientras mi novio me apretaba indistintamente y con mucha fuerza las tetas y el culo.

Recuerdo un detalle divertido; Erik estaba todo el rato abriéndome los cachetes de mi culo, para que su amigo pudiera ver con mayor claridad mi ano y mi coño penetrado de forma incansable.

Pasados unos minutos de disfrutar de esa polla comencé a sentir que el orgasmo se acercaba, por lo que bajé mi pecho hasta hacerlo tocar con el de Erik, buscando más fricción de su pollón, hasta que el roce de mi clítoris contra la base de su polla se volvió irresistible. Él me conocía perfectamente, sabía que me iba a correr, así que comenzó a dejarse ir también, para poder corrernos los dos juntos, como hacíamos la mayor parte de las veces que follábamos.

Erik me sujetó por las caderas y empezó a gritarme “córrete, córrete...” mientras yo aceleraba el ritmo de la follada y me frotaba con más intensidad contra su pubis, súper salvaje, hasta que los dos, completamente sudados del esfuerzo, nos tensamos y nos corrimos a la vez de una forma muy intensa, gimiendo y disfrutando como locos, mientras el amigote disfrutaba de las vistas.

Después de corrernos Erik sacó lentamente su polla de mi coño y estuvimos un buen rato en esa posición relajándonos, yo sobre él. Una vez perdió por completo la erección se sacó el condón y me lo mostró divertido, diciéndome que se había corrido un montón, que casi rebosa la leche. La verdad que creo que esa broma no iba dirigida a mí, sino de cara a la galería... vamos, a su amigo.

Sobre el amigo de Erik, la verdad que yo bastante tenía con lo mío, así que no fui muy consciente en ese momento de si se había pajeado y si se había corrido. Luego supe por Erik que, por supuesto, se había pajeado y había dejado que su leche cayera sobre el suelo del dormitorio, justo en la entrada, junto a la puerta. Al parecer había conseguido contenerse y se había pajeado al final del espectáculo, prácticamente cuando nosotros nos estábamos corriendo.

Después de la follada nos duchamos y nos preparamos, esta vez sí, para salir de marcha. Cuando salimos de la habitación estaba el colega viendo la tele, con media sonrisilla, pero como si nada hubiera pasado.

Luego salimos de fiesta los tres juntos y nos encontramos con otros amigos, pero la verdad es que la situación nos mantenía muy cachondos, así que Erik y yo volvimos a casa más temprano de lo que era habitual. Ya os podéis imaginar para qué.

Llegamos al portal y empezamos a meternos mano otra vez como si hiciera semanas que no follábamos, y subimos por las escaleras hacia su piso. Llegamos a una de las entreplantas y, esta vez fue culpa mía, empujé a Erik contra la pared y me arrodillé enfrente de él. Le desabroché el pantalón y le saqué la polla, la cual ya estaba dura con tanto magreo. Por supuesto se la chupé, lamiéndola de arriba a abajo, además de sus testículos. Intenté hacer un esfuerzo y meterme la mayor cantidad de polla posible, pero su grosor me lo impedía, ya que le hacía daño con los dientes.

Seguí lamiendo y tras un par de minutos de mamada me dijo que no aguantaba más, que quería follarme, así que terminamos de subir hasta el apartamento.

Erik me dijo que esperara un momento en el salón mientras cogía un condón del dormitorio. Cuando llegó nos desnudamos y me apoyó con brusquedad de pié contra el respaldo del sillón donde unas horas antes nos habíamos tomado unas copas con su colega. Me empezó a comer el cuello mientras me agarraba las tetas desde atrás y su polla se ponía como una piedra gracias a mis caricias.

No perdió mucho tiempo... una vez su polla se puso dura, se enfundó el condón y me levantó una de mis piernas, apoyándola a la altura da rodilla en el respaldo del sillón, para poder meterme la polla en el coño desde atrás.

Empezó a bombearme como acostumbraba, la verdad es que era un portento para el sexo... Me la metía una y otra vez, mientras sus huevos me golpeaban con cada embestida. Quizás este ha sido el polvo más violento de toda mi vida. Después de haberse corrido ya dos veces esa tarde noche, Erik necesitaba emplearse a fondo para poder llegar al clímax. En ese momento podía follarme todo lo duro y rápido que quisiera, que iba a tardar bastante tiempo en correrse.

Pasado un buen rato follándome así le pedí ir a la cama para poder correrme, así que me coloqué sobre él y empecé a follármelo como una auténtica puta, con todas mis ganas. Esa vez no pudimos corrernos a la vez, yo estaba muy cachonda, no pude aguantar más y me corrí. Con toda la naturalidad del mundo y sabiendo que él ya se había corrido varias veces ese día y le iba a costar correrse penetrándome, descabalgué, le quité el condón y me puse a pajear con muchas ganas (y de vez en cuando mamar) esa hermosa polla, hasta que se corrió en mis manos (según mis cálculos al menos por tercera vez ese día).

Creo que cuando nos despertamos volvimos a follar, aunque ese recuerdo no lo tengo tan claro, ya que fueron muchas las veces que follamos en ese apartamento y se me mezclan los momentos... vamos, que mezclo unos polvos con otros... :ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO:

Espero que os guste tanto como a Álex!! :love::love::love:
Espectacular!!!
Cómo siempre bien explicado y detallado y haces que uno se ponga a mil
Y lo q dices, vaya fuerza de voluntad el amigo, no haberse acercado con la polla fuera a ver si tenía premio😂
 
🩷 La verdad que el chaval podía haber ganado ese día un campeonato del mundo de fuerza de voluntad :ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO:

Si os soy sincera y se hubiera acercado los cuatro o cinco pasos que le faltarían para llegar a la cama, casi seguro se habría llevado el premio gordo y habríamos hecho un trío... mi novio ya me tenía totalmente encendida y si me hubiera puesto a mano la polla seguro que se la habría pajeado, y de allí al resto quien sabe!!!

Además es que mi ex era muy cerdo follando, así que estoy completamente segura que él habría querido.

No se, supongo que lo tenían muy hablado de antes y el chico no se quiso pasar... una pena :LOL::LOL:
 
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