Ni siquiera me importó repetir 2º de BUP, mi padre sólo me dijo que me esforzara más y mi madre ni eso, ese verano como no teníamos dinero no nos fuimos de vacaciones y aprovechábamos para hacer cosas juntos, una de las que más me gustaba era ir a las piscinas municipales, en las duchas cuando nos cambiábamos disfrutaba mirando el pollón de mi padre y de paso empecé a fijarme en la de los demás, aunque os parezca mentira sólo había visto la de mi padre, la de mi hermano y la mía, las había de todos los tamaños y para mi sorpresa vi alguna del tamaño de mi padre, aunque no me digais por que la suya seguía siendo mi favorita, me encantaba como se le marcaban las venas.
Ese verano fue el mejor que había pasado, por las noches nos tirábamos en el sofá y no poníamos a ver la tele con el ventilador enfrente, creo que fue de los veranos más calurosos en años y aun así me dio igual, estar junto a mi padre en calzoncillos cerca de su pollón era el mejor premio que podía tener, mi padre en unos pocos meses parecía que había vuelto a estar más contento y sin darme cuenta yo también.
La primera vez que mi padre sospecho algo de mis apetencias fue viendo una película que os vais a reír cuando diga cual fue. Ese día habíamos estado en una piscina y yo había vuelto bastante cachondo después de una buena dosis de pollas y no me había podido pajear, después de cenar ponían una peli que le encantaba a mi padre "PREDATOR", fue demasiado para mi, viendo tanto tío cachas medio en pelotas se me empinó y aunque la intenté esconder mi padre se dio cuenta, ademas no me dejaba de mirar con lo que empeoraba la situación, ese día no me dijo nada pero creo que ahí se dio cuenta que yo era "diferente".
"Diferente" era el adjetivo con el que me gustaba definirme, no era igual que el resto de chavales del instituto, no me fijaba en las chicas, pero tampoco en los chicos, la única persona por la que sentía atracción sexual era por mi padre, mas que atracción obsesión, y el vivir los dos solos no hacía sino que aumentar ese sentimiento. Mi padre empezó a atar cabos por mi comportamiento, esa misma semana fuimos a otra piscina municipal que no conocíamos, esta tenia cabinas individuales para cambiarse y como había mucha gente al irnos mi padre dijo de usar los dos la misma para cambiarnos.
De todas las situaciones morbosas con las que yo fantaseaba esa ni se me había pasado por la cabeza, entramos mojados de la piscina, cuando mi padre se quitó el bañador, su pollón se enganchó con el bañador mojado, yo estaba agachado quitándome el mio y al bajar mi padre el suyo su polla salió disparada se quedo a centímetros de mi cara, eso no había pasado ni en la mejor de mis fantasías. Me quedé paralizado mirándola, creo que ni siquiera me di cuenta, mi padre no dijo nada se quedo también parado sin saber que hacer, me imagino, no se el tiempo que paso tampoco fue una eternidad, pero si el suficiente para que mi padre se diera cuenta, para acabar de arreglar la situación paso lo inevitable, tuve una erección sin poder evitarla, cuando me percaté me di la vuelta rápidamente, pero mi padre ya me había visto.
Durante el camino de vuelta a casa prácticamente no hablamos, a mi no se me iba la imagen de mi cabeza y seguía con la polla morcillona, extrañamente tuve una sensación de liberación por lo que había pasado, estaba convencido que mi padre se había dado cuenta de "mis apetencias" y su reacción no me afectó de hecho es que no hubo ninguna.
Al llegar a casa le dije que me iba a duchar para quitarme el cloro, en la piscina había tanta gente que ni lo intentamos, ya estaba más relajado y pensé en pajearme en la ducha, pero para mi sorpresa mi padre entró en el baño, se quitó la ropa y me dijo -No tardes mucho que yo también me tengo que duchar-.
Si en los vestuarios de la piscina lo había gozado, en ese momento lo pasé mal, estábamos el y yo solos y tenía miedo que mi padre me rechazara, así que cerré la cortina y me duché lo más rápido posible sin pensar en nada, lo logré y cuando iba a salir de la bañera me di cuenta que mi padre estaba de pie al lado del toallero, el baño era muy pequeño así que a no ser que mi padre se apartara la situación iba a ser embarazosa.
Pero esa situación ni siquiera se dio, antes de que pudiera decidir que hacer mi padre paso a mi lado direccion a la bañera, y al meterse su polla rozó ligeramente mi cadera, la pude sentir perfectamente, fue un milisengundo pero lo suficiente para que tuviera que coger la toalla y salir corriendo al dormitorio.
Ese verano fue el mejor que había pasado, por las noches nos tirábamos en el sofá y no poníamos a ver la tele con el ventilador enfrente, creo que fue de los veranos más calurosos en años y aun así me dio igual, estar junto a mi padre en calzoncillos cerca de su pollón era el mejor premio que podía tener, mi padre en unos pocos meses parecía que había vuelto a estar más contento y sin darme cuenta yo también.
La primera vez que mi padre sospecho algo de mis apetencias fue viendo una película que os vais a reír cuando diga cual fue. Ese día habíamos estado en una piscina y yo había vuelto bastante cachondo después de una buena dosis de pollas y no me había podido pajear, después de cenar ponían una peli que le encantaba a mi padre "PREDATOR", fue demasiado para mi, viendo tanto tío cachas medio en pelotas se me empinó y aunque la intenté esconder mi padre se dio cuenta, ademas no me dejaba de mirar con lo que empeoraba la situación, ese día no me dijo nada pero creo que ahí se dio cuenta que yo era "diferente".
"Diferente" era el adjetivo con el que me gustaba definirme, no era igual que el resto de chavales del instituto, no me fijaba en las chicas, pero tampoco en los chicos, la única persona por la que sentía atracción sexual era por mi padre, mas que atracción obsesión, y el vivir los dos solos no hacía sino que aumentar ese sentimiento. Mi padre empezó a atar cabos por mi comportamiento, esa misma semana fuimos a otra piscina municipal que no conocíamos, esta tenia cabinas individuales para cambiarse y como había mucha gente al irnos mi padre dijo de usar los dos la misma para cambiarnos.
De todas las situaciones morbosas con las que yo fantaseaba esa ni se me había pasado por la cabeza, entramos mojados de la piscina, cuando mi padre se quitó el bañador, su pollón se enganchó con el bañador mojado, yo estaba agachado quitándome el mio y al bajar mi padre el suyo su polla salió disparada se quedo a centímetros de mi cara, eso no había pasado ni en la mejor de mis fantasías. Me quedé paralizado mirándola, creo que ni siquiera me di cuenta, mi padre no dijo nada se quedo también parado sin saber que hacer, me imagino, no se el tiempo que paso tampoco fue una eternidad, pero si el suficiente para que mi padre se diera cuenta, para acabar de arreglar la situación paso lo inevitable, tuve una erección sin poder evitarla, cuando me percaté me di la vuelta rápidamente, pero mi padre ya me había visto.
Durante el camino de vuelta a casa prácticamente no hablamos, a mi no se me iba la imagen de mi cabeza y seguía con la polla morcillona, extrañamente tuve una sensación de liberación por lo que había pasado, estaba convencido que mi padre se había dado cuenta de "mis apetencias" y su reacción no me afectó de hecho es que no hubo ninguna.
Al llegar a casa le dije que me iba a duchar para quitarme el cloro, en la piscina había tanta gente que ni lo intentamos, ya estaba más relajado y pensé en pajearme en la ducha, pero para mi sorpresa mi padre entró en el baño, se quitó la ropa y me dijo -No tardes mucho que yo también me tengo que duchar-.
Si en los vestuarios de la piscina lo había gozado, en ese momento lo pasé mal, estábamos el y yo solos y tenía miedo que mi padre me rechazara, así que cerré la cortina y me duché lo más rápido posible sin pensar en nada, lo logré y cuando iba a salir de la bañera me di cuenta que mi padre estaba de pie al lado del toallero, el baño era muy pequeño así que a no ser que mi padre se apartara la situación iba a ser embarazosa.
Pero esa situación ni siquiera se dio, antes de que pudiera decidir que hacer mi padre paso a mi lado direccion a la bañera, y al meterse su polla rozó ligeramente mi cadera, la pude sentir perfectamente, fue un milisengundo pero lo suficiente para que tuviera que coger la toalla y salir corriendo al dormitorio.
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