El glory hole se me fue de las manos

Desconozco si es ficticio o real, igualmente morboso en cualquier caso

Mi mente ha imaginado como tendría que oler en ese habitáculo...

Enhorabuena por este gran rato que me has hecho pasar
 
Continuación relato PARTE V

(Resumen rápido: hemos pasado una mañana de desenfreno en un sexshop, haciendo sexo con dos pichas desconocidas y con una atenta dependienta)

Efectivamente ese día cené leche con galletas, jejej

Cuando llegamos a casa le dije a Laura que fuese a darse una ducha… pero ella me miró y dijo

- quítate la ropa guarro, toda, y ven a la habitación.

Desnudo entré en nuestra habitación donde Laura me miraba tumbada en la cama, vestida y con las piernas abiertas y la falda subida.

Desabrochándose la blusa me ordenó – me vas a chupar ahora las tetas

Tenía una tela blanquecina que le cubría todo el pecho, era una fina costra seca, pero si mirabas con atención también tenía costras de semen en el cuello, en una de sus mejillas e incluso en dos mechones de pelo que estaban pegados entre si... Allí estaban las leches de los tres machos que unas horas antes nos habíamos corrido sobre ella.

Me dio un poco de asco no os voy a mentir la idea de comerme sus tetas así. Pero Laura sujetándose los pechos con ambas manos y dirigiéndolos a mí me volvió a repetir – chúpame ahora las tetas, chúpame los pezones.

Repté hasta la cama, y mirándole a los ojos abrí la boca y me metí una de sus tetas en la boca, con la lengua empecé a juguetear con su pezón, no tenía mal sabor. Se le puso duro y de punta. Ella seguía sujetándose ambas tetas con las manos.

- y ahora chupa el otro, ¿están ricas “cielo”?

- Si, le dije, no me saben a semen, me saben a tí. Yo ya tenía la picha más dura que el mudo...

- escúpeme en las tetas, me dijo, ya con la respiración alterada por mis lamidas en sus pezones

- así? Le dije tras salivar y escupirle en el pecho un par de veces

- así Arturo, sigue haciéndolo, me decía mientras empezaba a restregarse las manos por todo el pecho y a convertir las costras de semen seco en una sustancia pegajosa y con vida.

- abre la boca me dijo, pasando sus dedos pringosos por mi lengua y luego por mi cara. Ahora yo si notaba el sabor a semen

- cómeme entera, déjame limpia.

Yo escupía en su pecho, devolvía la capa de leche a su estado acuoso y después lo recogía con la lengua y con mi propia cara. Incluso metí varias veces mi dedo índice en su coño y pasaba su humedad a su pecho que cada vez estaba más viscoso.

Con lo que iba recogiendo subía hasta su boca y la besaba. Mi boca con sabor a mi propia leche y también a la de los dos desconocidos con los que habíamos tenido sexo unas horas antes. Mi mente me hizo recordar como olía a sexo el habitáculo del sex-shop. Laura me devoraba la boca chupando mi lengua y mis mejillas mientras me clavaba las uñas en los costados. Eso lo hicimos tanto con sus tetas, como después con sus mejillas, con su pelos pringosos, con su brazos, le pasé la lengua por sus hombros, por su tripa… rebañando y jugando ambos con la pegajosa mezcla de semen, saliva y flujos vaginales

Cuando Laura entendió que ya la había dejado lo suficientemente limpia y que ya habíamos jugado bastante me empujó la cabeza y me la puso en su coño, que estaba rojo, hinchado, y muy húmedo.

No tardó más de un minuto en tener un orgasmo con mi lengua jugando con su coño, arqueando su cuerpo, tras el que vino un espasmo y quedo paralizada.

Subí encima suyo para metérsela, pero ella besándome, con un cariño impropio de lo que acababa de pasar, me dijo

- no me folles, vamos ahora a darnos esa ducha que tenemos pendiente.

Abrí el agua caliente, Laura paso también al baño y se sentó en el váter para hacer pis. Yo mientras se calentaba el agua me acerqué a ella besándola y metí una mano entre sus piernas.

- ¿Qué haces?

- mea.., ya que hoy no hay normas y somos unos cerdos haz pis en mi mano
, le dije mientras frotaba mi mano en su coño y llegaba hasta su culo, donde seguía metido el plug que inició este extraño y morboso día.

- ¿eso quieres? pasa dentro de la ducha, me dijo levantándose del váter.

- entré dentro de la ducha y me puse de rodillas. Ella entró detrás de mí y le sujeté las piernas. Y de pie empezó a orinarse encima mía. Se abrió los labios vaginales con las manos y dirigió su pis. Me caía en el pecho, en la cabeza, yo le iba pasando las manos por los muslos y sus caderas, las subía hasta su coño.

- ¿quieres beberlo? Me preguntó,

- no, eso no. Solo notar el calor y ver cómo sale de ti. Pero quizá te voy a chupar cuando termines.

El chorro fue largo, fino, al final fue como varios chorros a intervalos, imagino que hizo fuerza para dármelo todo. Y cuando terminó, quedando unas gotitas que caían dulcemente de su vagina me acerqué y se lo chupé saboreándolo,

Era como me imaginaba, sabía a pis, sí. Pero no era algo desagradable, era morboso, algo hecho con la única persona a la que se lo haría…. No sé cómo explicároslo…

Nos enjabonamos mutuamente con mucha dulzura, saqué el plug de su ano y lo limpiamos riéndonos. Bajo el agua nos miramos y nos preguntamos abrazados que habíamos hecho hoy, nos encogimos de hombros…

- Que hacemos ahora? Volvemos a los Arturo y Laura de antes? O nos quedamos con estos marranos?

- no lo sé Laura
, le dije, hoy es el día más brutal que he tenido en mi vida, pero la podemos joder, y yo te quiero más que a nada…

Abrazados, ya en la cama y conmigo detrás suya, con los ojos cerrados para dormirnos le oí que me decía,

- Hoy he estado en un gloryhole, donde me has metido una cosa de plástico en el culo, me he follado a dos tíos y le he comido el coño a una tía. He visto como mi marido se ha comido una polla y después en casa me ha chupado el cuerpo lleno de semen, y te he meado encima…

- Así es, un día completito… murmuré,

Apretándola hacia mí nos quedamos profundamente dormidos.
 
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Continuación relato PARTE IV, el final

(Resumen rápido: nos encontramos mi mujer y yo en un sexshop, estamos haciendo sexo con un desconocido, y también hemos jugado con una atenta dependienta)



Con un poco de desilusión ví partir a la joven dependienta de la cabina. Así que me volví, para seguir dando placer a Laura mi mujer. Que a mi espalda sin yo saberlo estaba dándole el coño a nuestro vecino de cabina.

-¿pero qué haces? Le dije alzando un poco la voz

- Lo siento, estaba muy caliente, quería probar su polla… te.., te parece mal? Me dice sacándosela del coño un poco asustada.

- No, no Laura, claro que te lo puedes follar, pero ponte un condón tía

Se relajó al oírme, quizá fui muy alarmista, nosotros no usamos goma y no lo tenemos en la cabeza; pero no quería disgustos, estar dándole vueltas a si nos han pegado algo, o empezar a pensar que nos pica ahí abajo…

- ¿Cómo vas? Le pregunté mientras cogía uno de los preservativos que nos había traído Eva.

- descontrolada, me habéis hecho correr entre tú, la picha de la pared y la tía esa que estaba aquí por lo menos tres veces, pero quiero más si no te importa, mira toca.

Le pasé las manos por el coño, lo tenía rojo y empapado, le caía el flujo por las piernas. Sus labios mayores estaban inflamados y su clítoris era como una pequeña pichita palpitante, asomando de su coño.

Laura le dio el condón a nuestro vecino, pero antes de que se lo pusiera le cogió el pene y se lo metió en la boca y le dio unas chupadas, imagino que para sentirlo y saborearlo antes de que se la enfundara.

Relamiéndose se apoyó nuevamente en la pared poniendo el culo en el agujero; agachada me cogió de las manos mirándome a los ojos. Noté perfectamente, pues me clavó las uñas, el momento en el que ya tenía dentro moviéndose otra polla que no era la mía.

Yo empecé a besarla mientras la mantenía en vilo, quería que disfrutara del momento y no tuviera que estar haciendo equilibrios dada la posición. Clap clap clap se oía golpear al vecino contra la pared.

En esto que se abre la portezuela que está a mi lado, en la pared de enfrente a donde se encuentra Laura apoyada.

Mira. El del timbre!! Pensé para mis adentros. Primero me jode el polvo con Eva y ahora viene al olor de la sardina de mi mujer….

Aparece una mano, que mueve los dedos, espera un poco, y aparece tras su mano una polla.

Es.. creo… ¡la picha más bonita que he visto nunca, es grande aunque no gigantesca, es gorda, es recta, con las venas marcadas y un glande enorme y rosado. Un pene de campeonato de pichas gloriosas!

Laura la ve, y se le escapa entre gemidos,

- Diosss pero que me traes ahora?, me quieres mandar directa al infierno, ¿Cómo me pones esa polla ahí? Si ya me estás haciendo follar con un desconocido… esto no está bien. Me va a matar mi marido… todo eso con la voz entrecortada

Está colorada, no deja de mirar la nueva verga mientras se pasa la mano por el coño y agarra los cojones de la polla que se la está follando

- ¿has visto a mi abogado? pregunta el dueño de la picha majestuosa

Laura y yo damos un respingo, ¿cómo sabe ese quien soy yo? ¿Qué mierdas está pasando aquí?

- el que tengo aquí colgado… responde el muy gilipollas!, mientras menea la polla en el agujero

Jjj, que susto nos ha dado; nos relajamos,.. pero que momento de tensión con la tontería esa. Lo tenía que soltar

-¿puedo cariño? Me pregunta Laura,

- Claro que sí, de perdidos al rio, y esa picha es de concurso, le digo, me tiene hipnotizado hasta a mí

Pobre, no quiere salirse de la polla que tiene dentro, pero no llega casi al pollón que tiene enfrente, pero lo intenta la muy guarrona eh

Así que toma una decisión salomónica, unos mete-saca con su coño y se sale y se va a chupar un ratito la picha que tiene enfrente. Y luego vuelve de nuevo para atrás a volver a follarse la picha del mudo (porque el hombre desde que llegamos no dijo ni mú)

Yo la veo acaparadora pero con problemas técnicos, así que me toca ayudarla, y además quiero participar del juego. Le voy tocando el coño, las tetas y el culo, que excitada está mientras se mueve como el barril de un barco de un lado a otro.

Empiezo sujetando la picha de quien la está penetrando para que cuando vuelva Laura no tenga complicaciones en metérsela. Viene de la chupada y ahora es más rápido para ella ensartarse y seguir disfrutando de su coño.

Variamos un poco, ahora cuando deja una polla suelta yo empiezo a frotar nuestros penes. Ambos están durísimos (y la mía más!) así que ahora soy yo el que empujando y sacando a la que estaba follándose a Laura meto la polla en el agujero. Glub glub una boca empieza a chuparme la picha.

- me puedo follar también al pollón? Me pregunta mi mujer a mi espalda, - nunca he tenido una tan tocha dentro…

- ponle un condón
le digo mientras me la chupan .

- ya lo he intentado, pero no sé ponérselo. Nos reímos. Es una situación extraña y divertida, de espaldas y mientras mi mujer está intentando ponerle un condón a un pollón para que se la folle yo estoy contra la pared dándole rabo a un desconocido. Desconocido que tiene mi pene succionado como si fuese una aspiradora.

Noto un dedo en mi culo, es Laura que me lo está empezando a meter mientras me la chupan, que gusto!! En casa no le apetece hacérmelo porque dice que le da grima acercarse a mi culo (aunque bien que le gusta a ella que yo se lo coma)

- esto me mata dice Laura cuando tiene la verga dentro, aghh aghhh,

- me voy a correr
dice una voz a su espalda,

- no, no te corras aun, necesito más tiempo esta polla dentro, dice entre gemidos Laura descabalgándose de su polla.

- cambiamos Arturo, que se va ya sinó.

Ahora soy yo el que empujando al pollón para atrás meto mi picha en el agujero. Una boca empieza a lamer mi pene, es muy húmeda. Me llena la picha de babas, luego la lame y limpia, mete su lengua en el agujero de la punta, como si quisiera abrirlo más. Una mano agarra mis pelotas, que mete en el agujero y chupa, se mete los huevos en la boca y tira de ellos, me los ha dejado llenos de babas, vuelve a mi polla.

Mientras Laura se está follando al mudo. Yo no puedo más, me voy a correr.

Saco la picha del glory hole y me voy donde mi mujer, me pongo delante de ella, y empiezo a correrme en su cara, que tengo sujeta con una mano.

La leche que cae en mi mano, bien de su cara o que gotea de mi polla empiezo a restregársela por el cuello y las tetas. Ha sido brutal mi corrida.

Notamos que las paredes de la cabina se mueven rápidamente, el chico que está bombeando en su coño tiene que estar para terminar, se oyen gemidos cortos y seguidos, giro a mi mujer y nos ponemos los dos de rodillas, me meto su picha en la boca, que rica sabe al coño de Laura.

Le quito el condón y la meneo delante suya, y empieza a soltar leche sobre Laura, uno, dos, tres disparos. Que caen en su cara, en sus tetas y en el suelo.

Recojo la lefa del suelo y la extiendo por sus tetas. La picha se ha retirado, oímos a alguien jadear detrás de la pared, imagino que está sentado en el sofá alucinado del cacho polvo.

Y poco nos queda, bueno… poco? Pues un pollón de 20 cms delante nuestra tieso como un vaso de cubata de los de antes.

Mi mujer se lo acomoda entre las piernas y despacio, saboreando el momento lo va metiendo dentro de sí.

Yo le separo los cachetes del culo para que entre profunda pero sin hacerle daño, y cuando la tiene bien dentro meto mi mano entre sus piernas, para notar como esa súper tranca entra y sale de ella.

- uff que caliente estoy zorra, no me queda mucho para correrme se oye decir,

Como si Laura y yo fuésemos una sola mente sabemos lo que queremos hacer en ese momento, y que es que la madre de mis hijos se lleve un súper orgasmo antes que el tontón de la polla gorda se corra.

Laura se echa para atrás, apoyándose contra la pared, y yo empiezo a frotar su coño, cada vez más rápido. Le decimos al pollón que ni se le ocurra moverse. Intento meter un dedo también en su coño pero es imposible, lo tiene lleno

Laura empieza a espasmar, le tiemblan las piernas, se está corriendo, su vagina se contrae y se dilata…

Le vencen las piernas y tengo que sujetarla. Despacio la dejo caer a mi lado, está jadeante y con la cara como ida.

Le quito el preservativo a Don Pollón-Poco Aguante, echo su picha un poco para atrás para que me quepa la mano en el agujero y agarro sus pelotas, que amaso y aprieto. Se oyen jadeos.

Vuelve a sacar la polla por el glory,

- vamos nena hazle correr y vámonos de aquí, le digo a Laura.

Le coge la picha con las dos manos… que grande es, casi no la abarca, empieza a moverlas rápidamente, no hacen falta más de unos pocos meneos. Se empieza a oir gemidos roncos y guturales, Laura se prepara, la aprieta da dos meneos más y empieza a salir su leche de la polla, que cae contra su mejilla que tiene apoyada en su pene.

Su leche se junta con las nuestras, le cae por la cara, resbala y termina por todo su pecho.

Con el dedo rebaña los restos la verga y le da un par de lametones, como si fuese un helado en una noche de verano.

… Como en shock, tras recuperar el aliento y sin mirar atrás recogemos nuestras cosas y salimos de la cabina.

En el mostrador Eva nos sonríe y se despide lanzándome un beso cuando giro la cabeza antes de cerrar la puerta.

Laura no ha comprado nada en Madrid, pero vuelve a casa llena de leche y con un plug aun metido en el culo. Vamos zumbando hacia el coche, ella con la cabeza agachada. Son las dos de la tarde.

- compramos algo para cenar luego? Le pregunto al poner el coche en marcha.

- !tú tienes leche con galletas!, me dice mientas se sujeta las tetas y me mira aguantando la mirada hasta que yo la aparto.

Jajajajaj, nos sale una carcajada a ambos

FIN

espero os haya gustado
Joder uffffffff putomorbazoooo
 
Hola, me animo a participar, y ahí voy con mi primer relato, a ver cómo queda. Espero seáis indulgentes. Y si os puedo poner en algún momento un poco palotes pues me daría una alegría

(si hay alguna norma que he incumplido disculpas a los moderadores y usuarios. hacédmelo saber)


Os voy a contar lo que me ha pasado hace unos días, porque estoy un poco sorprendido, preocupado,… bueno, no sé que pensar.

Me presento primero, soy Arturo, no soy ya un chaval porque soy del baby boom y por tanto estoy en los 50 años. Aunque me considero aun joven, por lo menos de espíritu. Físicamente normal, no muy alto, ni gordo, conservo el pelo…

Estoy casado desde hace ya 20 años con una chica, Laura. Ella no es muy alta, morena, está un poco gordita, pero entre sus tetazas y su sonrisa pícara es un bellezón.

Nuestras relaciones sexuales siempre fueron buenas aunque con los años y los niños pues eso, que han decaído y ahora toca una vez cada diez o quince días. Pero no me quejo visto lo que hay.

Por trabajo, soy abogado, y aunque soy de una ciudad de otra provincia acudo de vez en cuando a la plaza de los cubos en Madrid a hacer conciliaciones, juicios sociales… y resulta que a pocos metros de los juzgados de lo social hay un sex shop. Un día, hace un par de meses, que salí temprano de una vista y me apetecía holgazanear pues dentro que fui a curiosear que había allí. Quizá buscando algún juguete, quizá para calentarme…

Al fondo del sex shop ví que hay unas cabinas, y me dije, pues venga echas unas monedas y te vas a casa con una paja hecha, que hoy no tienes nada urgente.

Apagué el móvil y pasé a una de las cabinas. Dejo mi maletín y la chaqueta, saco unas monedas y veo que... en los laterales de las cabinas hay portezuelas. Anda!!! Sabía lo que son pero nunca antes las había visto. Con un poco de temor pero con curiosidad no cierro los pestillos de las portezuelas de ambos lados de mi cabina y me pongo a ver una peli, ya con los pantalones bajados.

Hago zapping hasta que encuentro un poco de porno amateur, que es lo que me pone más cachondo y empiezo a pajearme, olvidándome de los huecos de los lados. Cuando estaba bien caliente veo que algo a un lado se mueve, son unos dedos que aparecen por el hueco del agujero…

Sigo tocándome, yo a mi paja; noto que alguien se agacha a mirar por el agujero y que vuelve a meter las mano y a mover los dedos. Estoy caliente, me lo pienso (uff ¿y si me da un mordisco?) pero me sale una sonrisa de malo y me levanto del asiento. Tengo la polla muy dura, la meto en el agujero sin dejar de mirar la pantalla donde una chica que podría ser mi vecina está frotando un pene contra su coñito rosado; y noto como una mano coge mi verga y empieza a palparla, sigue con mis huevos, que amasa, y noto una boca muy húmeda que empieza a lamer y succionar. Uff, que mamada me empieza a hacer mientras tiene mis huevos cogidos. No sé el tiempo que pasaría, creo que no sería más de un de minutos, porque yo ya iba muy caliente y fue una gran chupada, pero empiezo a espasmar, aviso que me voy a correr (era novato y no se las reglas pero me pareció la mínima cortesía decirlo) y empiezo a soltar leche. La boca que está al otro lado del agujero no suelta su presa, sigue succionando y amasando mis pelotas durante otro minuto.

Cuando al fin me suelta la picha. Tengo los ojos como platos, me acaban de hacer una grandísima comida de polla. No se si habrá sido una chica o un chico (aunque no soy tan inocente y seguro que ha sido un señor con bigote), pero no quiero pensar en eso. Me subo los pantalones, le digo un simple” gracias, ha sido fantástico”, cojo mis cosas y salgo volando de ahí.

Volví por trabajo a la zona un par de veces más pero no pasé de nuevo al sexshop. Soy hetero, voy siempre a la carrera…, total, que se quedó como una experiencia más en la vida. No dije nada en casa claro.

Pero resulta que esta semana pasada estoy organizando mi agenda y le digo a mi mujer, - Laura mañana voy a Madrid, tengo una cosa en la plaza los cubos a las 11, no me esperes para comer que no sé lo que durará.

Se queda pensando unos instantes y me dice –pues me voy mañana contigo en el coche y así me voy un rato de compras por la Gran Vía mientras curras.

Vale, le digo.



Y hasta aquí llega este primer capítulo introducción de mi relato. Se vino a Madrid conmigo, y pasó a recogerme a la plaza los cubos cuando terminé mi labor…

¿Sigo?
Muy interesante....
 
Hola, me animo a participar, y ahí voy con mi primer relato, a ver cómo queda. Espero seáis indulgentes. Y si os puedo poner en algún momento un poco palotes pues me daría una alegría

(si hay alguna norma que he incumplido disculpas a los moderadores y usuarios. hacédmelo saber)


Os voy a contar lo que me ha pasado hace unos días, porque estoy un poco sorprendido, preocupado,… bueno, no sé que pensar.

Me presento primero, soy Arturo, no soy ya un chaval porque soy del baby boom y por tanto estoy en los 50 años. Aunque me considero aun joven, por lo menos de espíritu. Físicamente normal, no muy alto, ni gordo, conservo el pelo…

Estoy casado desde hace ya 20 años con una chica, Laura. Ella no es muy alta, morena, está un poco gordita, pero entre sus tetazas y su sonrisa pícara es un bellezón.

Nuestras relaciones sexuales siempre fueron buenas aunque con los años y los niños pues eso, que han decaído y ahora toca una vez cada diez o quince días. Pero no me quejo visto lo que hay.

Por trabajo, soy abogado, y aunque soy de una ciudad de otra provincia acudo de vez en cuando a la plaza de los cubos en Madrid a hacer conciliaciones, juicios sociales… y resulta que a pocos metros de los juzgados de lo social hay un sex shop. Un día, hace un par de meses, que salí temprano de una vista y me apetecía holgazanear pues dentro que fui a curiosear que había allí. Quizá buscando algún juguete, quizá para calentarme…

Al fondo del sex shop ví que hay unas cabinas, y me dije, pues venga echas unas monedas y te vas a casa con una paja hecha, que hoy no tienes nada urgente.

Apagué el móvil y pasé a una de las cabinas. Dejo mi maletín y la chaqueta, saco unas monedas y veo que... en los laterales de las cabinas hay portezuelas. Anda!!! Sabía lo que son pero nunca antes las había visto. Con un poco de temor pero con curiosidad no cierro los pestillos de las portezuelas de ambos lados de mi cabina y me pongo a ver una peli, ya con los pantalones bajados.

Hago zapping hasta que encuentro un poco de porno amateur, que es lo que me pone más cachondo y empiezo a pajearme, olvidándome de los huecos de los lados. Cuando estaba bien caliente veo que algo a un lado se mueve, son unos dedos que aparecen por el hueco del agujero…

Sigo tocándome, yo a mi paja; noto que alguien se agacha a mirar por el agujero y que vuelve a meter las mano y a mover los dedos. Estoy caliente, me lo pienso (uff ¿y si me da un mordisco?) pero me sale una sonrisa de malo y me levanto del asiento. Tengo la polla muy dura, la meto en el agujero sin dejar de mirar la pantalla donde una chica que podría ser mi vecina está frotando un pene contra su coñito rosado; y noto como una mano coge mi verga y empieza a palparla, sigue con mis huevos, que amasa, y noto una boca muy húmeda que empieza a lamer y succionar. Uff, que mamada me empieza a hacer mientras tiene mis huevos cogidos. No sé el tiempo que pasaría, creo que no sería más de un de minutos, porque yo ya iba muy caliente y fue una gran chupada, pero empiezo a espasmar, aviso que me voy a correr (era novato y no se las reglas pero me pareció la mínima cortesía decirlo) y empiezo a soltar leche. La boca que está al otro lado del agujero no suelta su presa, sigue succionando y amasando mis pelotas durante otro minuto.

Cuando al fin me suelta la picha. Tengo los ojos como platos, me acaban de hacer una grandísima comida de polla. No se si habrá sido una chica o un chico (aunque no soy tan inocente y seguro que ha sido un señor con bigote), pero no quiero pensar en eso. Me subo los pantalones, le digo un simple” gracias, ha sido fantástico”, cojo mis cosas y salgo volando de ahí.

Volví por trabajo a la zona un par de veces más pero no pasé de nuevo al sexshop. Soy hetero, voy siempre a la carrera…, total, que se quedó como una experiencia más en la vida. No dije nada en casa claro.

Pero resulta que esta semana pasada estoy organizando mi agenda y le digo a mi mujer, - Laura mañana voy a Madrid, tengo una cosa en la plaza los cubos a las 11, no me esperes para comer que no sé lo que durará.

Se queda pensando unos instantes y me dice –pues me voy mañana contigo en el coche y así me voy un rato de compras por la Gran Vía mientras curras.

Vale, le digo.



Y hasta aquí llega este primer capítulo introducción de mi relato. Se vino a Madrid conmigo, y pasó a recogerme a la plaza los cubos cuando terminé mi labor…

¿Sigo?
Tiene buena pinta el relato más más...
 
Continuación relato PARTE V

(Resumen rápido: hemos pasado una mañana de desenfreno en un sexshop, haciendo sexo con dos pichas desconocidas y con una atenta dependienta)

Efectivamente ese día cené leche con galletas, jejej

Cuando llegamos a casa le dije a Laura que fuese a darse una ducha… pero ella me miró y dijo

- quítate la ropa guarro, toda, y ven a la habitación.

Desnudo entré en nuestra habitación donde Laura me miraba tumbada en la cama, vestida y con las piernas abiertas y la falda subida.

Desabrochándose la blusa me ordenó – me vas a chupar ahora las tetas

Tenía una tela blanquecina que le cubría todo el pecho, era una fina costra seca, pero si mirabas con atención también tenía costras de semen en el cuello, en una de sus mejillas e incluso en dos mechones de pelo que estaban pegados entre si... Allí estaban las leches de los tres machos que unas horas antes nos habíamos corrido sobre ella.

Me dio un poco de asco no os voy a mentir la idea de comerme sus tetas así. Pero Laura sujetándose los pechos con ambas manos y dirigiéndolos a mí me volvió a repetir – chúpame ahora las tetas, chúpame los pezones.

Repté hasta la cama, y mirándole a los ojos abrí la boca y me metí una de sus tetas en la boca, con la lengua empecé a juguetear con su pezón, no tenía mal sabor. Se le puso duro y de punta. Ella seguía sujetándose ambas tetas con las manos.

- y ahora chupa el otro, ¿están ricas “cielo”?

- Si, le dije, no me saben a semen, me saben a tí. Yo ya tenía la picha más dura que el mudo...

- escúpeme en las tetas, me dijo, ya con la respiración alterada por mis lamidas en sus pezones

- así? Le dije tras salivar y escupirle en el pecho un par de veces

- así Arturo, sigue haciéndolo, me decía mientras empezaba a restregarse las manos por todo el pecho y a convertir las costras de semen seco en una sustancia pegajosa y con vida.

- abre la boca me dijo, pasando sus dedos pringosos por mi lengua y luego por mi cara. Ahora yo si notaba el sabor a semen

- cómeme entera, déjame limpia.

Yo escupía en su pecho, devolvía la capa de leche a su estado acuoso y después lo recogía con la lengua y con mi propia cara. Incluso metí varias veces mi dedo índice en su coño y pasaba su humedad a su pecho que cada vez estaba más viscoso.

Con lo que iba recogiendo subía hasta su boca y la besaba. Mi boca con sabor a mi propia leche y también a la de los dos desconocidos con los que habíamos tenido sexo unas horas antes. Mi mente me hizo recordar como olía a sexo el habitáculo del sex-shop. Laura me devoraba la boca chupando mi lengua y mis mejillas mientras me clavaba las uñas en los costados. Eso lo hicimos tanto con sus tetas, como después con sus mejillas, con su pelos pringosos, con su brazos, le pasé la lengua por sus hombros, por su tripa… rebañando y jugando ambos con la pegajosa mezcla de semen, saliva y flujos vaginales

Cuando Laura entendió que ya la había dejado lo suficientemente limpia y que ya habíamos jugado bastante me empujó la cabeza y me la puso en su coño, que estaba rojo, hinchado, y muy húmedo.

No tardó más de un minuto en tener un orgasmo con mi lengua jugando con su coño, arqueando su cuerpo, tras el que vino un espasmo y quedo paralizada.

Subí encima suyo para metérsela, pero ella besándome, con un cariño impropio de lo que acababa de pasar, me dijo

- no me folles, vamos ahora a darnos esa ducha que tenemos pendiente.

Abrí el agua caliente, Laura paso también al baño y se sentó en el váter para hacer pis. Yo mientras se calentaba el agua me acerqué a ella besándola y metí una mano entre sus piernas.

- ¿Qué haces?

- mea.., ya que hoy no hay normas y somos unos cerdos haz pis en mi mano
, le dije mientras frotaba mi mano en su coño y llegaba hasta su culo, donde seguía metido el plug que inició este extraño y morboso día.

- ¿eso quieres? pasa dentro de la ducha, me dijo levantándose del váter.

- entré dentro de la ducha y me puse de rodillas. Ella entró detrás de mí y le sujeté las piernas. Y de pie empezó a orinarse encima mía. Se abrió los labios vaginales con las manos y dirigió su pis. Me caía en el pecho, en la cabeza, yo le iba pasando las manos por los muslos y sus caderas, las subía hasta su coño.

- ¿quieres beberlo? Me preguntó,

- no, eso no. Solo notar el calor y ver cómo sale de ti. Pero quizá te voy a chupar cuando termines.

El chorro fue largo, fino, al final fue como varios chorros a intervalos, imagino que hizo fuerza para dármelo todo. Y cuando terminó, quedando unas gotitas que caían dulcemente de su vagina me acerqué y se lo chupé saboreándolo,

Era como me imaginaba, sabía a pis, sí. Pero no era algo desagradable, era morboso, algo hecho con la única persona a la que se lo haría…. No sé cómo explicároslo…

Nos enjabonamos mutuamente con mucha dulzura, saqué el plug de su ano y lo limpiamos riéndonos. Bajo el agua nos miramos y nos preguntamos abrazados que habíamos hecho hoy, nos encogimos de hombros…

- Que hacemos ahora? Volvemos a los Arturo y Laura de antes? O nos quedamos con estos marranos?

- no lo sé Laura
, le dije, hoy es el día más brutal que he tenido en mi vida, pero la podemos joder, y yo te quiero más que a nada…

Abrazados, ya en la cama y conmigo detrás suya, con los ojos cerrados para dormirnos le oí que me decía,

- Hoy he estado en un gloryhole, donde me has metido una cosa de plástico en el culo, me he follado a dos tíos y le he comido el coño a una tía. He visto como mi marido se ha comido una polla y después en casa me ha chupado el cuerpo lleno de semen, y te he meado encima…

- Así es, un día completito… murmuré,

Apretándola hacia mí nos quedamos profundamente dormidos.
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