Yo empecé a practir el edging cuando tenia unos 17 años, por recomendación de un buen amigo mio, al principio me costó mucho controlarlo, empezaba a masturbarme y siempre llegaba al punto sin retorno sin haber sabido detectarlo antes; con el tiempo, meses despues, pude lograr darme cuenta que mi cuerpo estaba preparandose para expulsar el semen, y ahi tomé mas control, poco a poco y con supervisión de mi amigo que ya era un experto en ello. Hoy, ya adulto, puedo llegar al limite y parar, dejar que el semen se retraiga y luego volver a empezar, asi una y otra vez, por horas. Claro que a vece falla, y eso depende de mi excitación, de la necesidad de saciarme con urgencia...entonces el cuerpo manda y me arrastra a la voragine del orgasmo.