Cornudo primerizo

Es una mezcla de sentimientos, una bomba dentro de ti.
Al principio una excitación brutal e incontrolable, después algo de celos pero luego vuelve esa sensación de morbo y después ya vives con otra mentalidad, te cambia todo a mejor, pasas a ser un cornudo y lo aceptáis los dos y es muy muy morboso, hay más complicidad en la pareja y ella se suelta, se desinhibe y se libera. Y los cornudos como nosotros a disfrutar también de ello.
 
Mi opinión es que la relación tiene que estar consolidada. Si estáis empezando, los celos pueden arruinarlo todo. No soy ningún experto , solo me los han puesto dos veces de manera consentida y sin estar presente y te puedo asegurar que a día de hoy y han pasado años de aquello, me sigo pajeando recordándolo.
 
Es una mezcla de sentimientos, una bomba dentro de ti.
Al principio una excitación brutal e incontrolable, después algo de celos pero luego vuelve esa sensación de morbo y después ya vives con otra mentalidad, te cambia todo a mejor, pasas a ser un cornudo y lo aceptáis los dos y es muy muy morboso, hay más complicidad en la pareja y ella se suelta, se desinhibe y se libera. Y los cornudos como nosotros a disfrutar también de ello.
Estoy de acuerdo en todo. Esas son las fases, cuando lo ves o te lo cuenta (ojo, no es lo mismo) es un morbazo, quieres todos los detalles, que no se deja nada y eres capaz de correrte sin tocarte.
Una vez se pasa el morbo, viene el bajón y es cuando debeis hacer muchas cosas juntos para que pase rápido.
y a partir de ahi se abre un mundo, que ella entre en el juego y le guste o puede que nunca mas, que tu quieras verlo cada fin de semana o que no lo puedas aguantar o que quede como un morbo pasajero para aquellas temporadas donde los dos esteis muy a tono
 
Yo el tema de los cuernos me lo trabajé durante años . No había polvo que no fuera morboseando con el tema . Hasta que un día se le cruzó un conocido que a ella le había gustado de jovencita pero que no había llegado a tirarselo (su amiga si, jeje )y la cosa cuajó. Se pasó por su casa dos veces, follaron y tal pero hasta ahí. Me decía que estaba muy mayor ya. Una pena porque el morbo fue brutal. Recuerdo cuando se arreglaba para la cita y le comia un poco el coño, cuando se metía los preservativos en el bolso y lo que no fue tan agradable para mí, la espera. Tenía un calentón tremendo pero no quería pajearme antes de que volviera y acabé con un dolor de huevos como no me pasaba desde la adolescencia, increíble.
 
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