Reconozco que esta es una de mis pasiones/obsesiones. Llevo años por este foro, desde mucho antes de la reconversión en lo que hoy es. Y desde hace unos días he vuelto a entrar, tras un año o quizás más sin hacerlo. Y siempre acabo buscando este tipo de material. Creo que en alguna ocasión lo he contado, pero creo que mi obsesión por esto de verlas mear comenzó siendo un niño ante un episodio familiar que viví en primera persona. Ver a una familiar aguantando sus ganas de mear en el metro de Madrid, dentro de uno de los trenes, rogándole a sus padres que la llevasen a un baño, mientras pasábamos de parada en parada, y ella se retorcía porque se meaba, y aguantaba, y aguantaba, hasta que cuando llegamos a la parada en que teníamos que bajar se subió la falda nada más salir del vagón y en una esquina reventó y lo soltó todo. La pobre aguantó parada tras parada, pero una vez llegamos a la parada en que debíamos bajar, ya no pudo esperar a buscar un baño y meó donde pudo. Éramos ambos unos niños. Pero vivir aquello me marcó. Descubrí que me excitaba, que me volvía loco no ya verlas mear, sino verlas aguantar hasta reventar. Ya de mayor me llevé años como cazador en la noche, viéndolas mear en fiestas, tras los coches, en parques... Muchas de ellas venían reventando. Creo que esto también lo conté por aquí en su día. Llevo años "retirado" de esta labor de caza. Labor que me hizo disfrutar a las mil maravillas, y cómo lo echo de menos. Para mi no sólo es excitante verlas mear, sino controlar cuando quiero dejarlas mear. Verlas al límite es lo que de verdad me pone. O simplemente, sin controlarlo yo, verlas en situaciones en las que no pueden aguantar más. Suelo detectarlas enseguida; en el bus, en la cola para pagar en el super, etc....Y me encanta verlas en ese momento de debilidad, cruzando las piernas, moviéndose, retorciéndose.... Reconozco que esto es algo que me pierde, así como verlas pajearse. Son quizás las dos cosas que más burro me ponen.
Saludos a todos.