Solemos decirnos muchas cosas.
A nosotros nos gusta decirnos lo que nos apetece hacer en casa momento. Por ejemplo, cómeme el coño o la polla, ábrete de piernas, ponte a cuatro...
Luego nos gusta insultarnos, yo la digo guarra, puta... Y ella, no pares o reviéntame el coño... Cabrón.
Al final...